Mónica Santucho.Con apenas 14 años fue secuestrada, luego de un operativo de las fuerzas armadas y de seguridad, de su casa, donde fueron asesinados su mamá Catalina Ginder y su papá Heldy.
Mónica ingresó al circuito represivo Camps y con sólo 14 años recorrió varios centros clandestinos de detención. Fue vista por sobrevivientes en Arana, que la recuerdan por su corta edad y luego trasladada a comisaría 5ta. de La Plata, allí compartió la experiencia límite con algunas sobrevivientes que relataron esas horas y días en cada juicio.
Otras recuerdan con precisión absoluta marcas en las paredes de ese infierno, en trazos donde su nombre o sus iniciales brotaban, o en alguna inscripción que hablaba de lo (im)posible de la humanidad de quienes llevaron adelante el plan de exterminio.
Mónica fue buscada incansablemente por su familia y por Abuelas de Plaza de Mayo hasta mayo del año 2009, cuando fue identificada por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el cementerio de Avellaneda y pudo ser restituida a su familia.
Sus hermanos Alejandra y Juan Manuel salvaron sus vidas gracias a la valentía y solidaridad de los compañeros de militancia del barrio de su mamá y su papá. El negro Oscar Ávila, el Colo Miguel Gallardo, Tito Pajarito Martínez y Claudio Esteban el Cuervo Tolosa, al que mataron veinte días después en un operativo, planearon un operativo con características de película y lograron rescatar y sacarlos del barrio primero y luego de la ciudad, hasta que llegaron a Bahia Blanca donde vivían sus abuelos.
recordamos a Mónica hoy y todos los días, en cada visita aflora su nombre y su historia. En cada mirada de un pibe que recorre el lugar se refleja la memoria de una niña que tenía, quizás, la misma edad que tienen ellos hoy.
Cada vez que nombramos a Mónica interpelamos a las nuevas generaciones a dimensionar el terrorismo de Estado, pero también los desafiamos a construir un presente y un futuro donde el único pacto posible sea con verdad, memoria y justicia.
#espaciomemoriaexcomisaria5ta