Hace poco leí que sin la letra "Ñ" no existiría el español. Y eso me hizo pensar mucho en lo preciosa que es, porque sin la "Ñ" no se podría soñar, no se podría extrañar, no existiría el cariño, ni el otoño y no podríamos decir añañay.
si pudiera andar con jacob elordi aún con la certeza de que me arruinaría la vida yo pensaría “sabes qué? a qué venimos a este valle de lágrimas si no es a sufrir?”
Lo que está pasando en México duele. Asesinan a un alcalde, a un limonero, a una maestra, a una persona más… y el país sigue. Cómo terminamos así?
No podemos seguir así. No podemos normalizar lo inaceptable. Normalizar el “infierno” es aceptarlo como destino, y no debe serlo. No podemos seguir acostumbrándonos.
Debemos recuperar la capacidad de indignarnos y exigir el país que nos corresponde.
Todavía estoy sanando. No solo de desamores o relaciones rotas, también de mis errores, de heridas familiares, amistades que ya no están, decepciones y expectativas que no alcancé. Sanar es un proceso lento, pero necesario para volver a mí
tengo una amiga que cada vez que la escucho hablar de la persona que la rompió tanto, me asombra cómo aún así le brillan los ojos cada vez que lo nombra teniendo tantos motivos para odiarlo. La amiga soy yo