Me mata por dentro cuando intento actuar con frialdad, con distancia, solo para protegerme, sabiendo que tengo el alma más dulce que jamás hayas conocido, que nunca conocerás una mujer que ame con tanta intensidad.
Me quité un peso de encima el día que entendí que hay personas que son pasajeras y que no vale la pena insistir o sentirse mal por no saber cómo mantener algo que en realidad se construye y sostiene por trabajo mutuo.