1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
🚨 #Exclusiva | Como revelamos ayer, El @metrodemedellin incumplió el convenio de cofinanciación del Metro de la 80, firmado en 2022.
Esta sería la prueba reina que demuestra que la @GobAntioquia y la @AlcaldiadeMed no podían modificar la Junta Directiva. 🧵🪡
@pilarvelasquezv@Fankisports Pésimo, mi boleta aparecía transferida a mi mismo y después de un rato tratando de solucionar me devolvieron el QR y al entrar decía que ya estaba utilizado, @Fankisports no está a la altura para esta hinchada
¿Porqué suben los peajes en Colombia?
En Colombia hay, en vías nacionales, un total de 169 peajes, de ellos el 67,4% (ósea 114 peajes) hacen parte de contratos de concesión asignadas por @ANI_Colombia equivalente al 43% de la infraestructura.
COMENTARIO IMPOPULAR...
El futbolero de verdad sabe que esto es normal. ¡Que drama se está armando por todo!
Si te gusta el fútbol, te bancás la cargada del rival y listo, con altura, esperando la revancha.
Ahora la generación de cristal nos quiere dañar el fútbol también...