No olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca. Y sobre todo, agradezcan por ello.
Por favor, sé amable. No seas la razón por la que alguien no come, odia despertarse o se siente excluido. Tus palabras y acciones se quedan con la gente para siempre.