Inaceptable que, a 40 años de democracia, un gobierno autoproclamado “libertario”, durante el debate parlamentario de un proyecto de ley denominado “para la Libertad” -cuyo dictamen no se conoce-, despliegue un aparato represivo inusitado para gasear y balear periodistas, jubilados y diputados que no violaban norma ni protocolo alguno.
Atacan a mansalva, le pegan a cualquiera. Ya no importa si está ocupando la calle o en la vereda. El protocolo era una excusa, lo que les interesa es evitar que la gente se exprese contra la entrega del país que están haciendo Milei, Macri y los "dialoguistas".