DIFUNDIR EN TODO MÉXICO ÉSTO QUE PASA EN COAHUILA !
HASTA DÓNDE LLEGA EL PODER Y EL DINERO LA POLICÍA ESTÁ DE ADORNO QUÉ POCA
Exigen justicia para una niña de 9 años.
"¡Mamá, no dejes que me lleve, él me toca!"
Este fue el desgarrador grito de ayuda de una pequeña de 9 años en Piedras Negras, Coahuila, antes de ser separada de su madre por las autoridades.
Hoy, una madre desesperada rompe el silencio y denuncia una presunta red de impunidad y tráfico de influencias que protege al progenitor de la menor, el Lic.
Eduardo Alejandro Morales Cervera, señalado directamente por su hija de presunto abuso.
📌 Las claves del caso que indigna a las redes:
El abuso: El pasado 27 de mayo, la niña logró confesarle a su familia materna que su progenitor la tocaba por las noches.
La detención:
En lugar de proteger a la menor, las autoridades arrestaron a la madre en el Teatro Maldonado mientras la niña lloraba y pedía a gritos irse con ella.
Red de protección:
La madre acusa al abuelo de la niña, el Lic. Juan Porfirio Morales Gutiérrez, y a los abogados José Manuel Bravo y Alejandro Lara, de intimidar y manipular a la menor para callar la verdad.
Actualmente, la PRONNIF retiró a la niña del padre, pero la entregó a los abuelos paternos.
La madre teme por la vida de su hija y la suya, exigiendo la intervención inmediata del gobernador Manolo Jiménez Salinas.
⚠️ ¡LAS NIÑAS NO MIENTEN!
No permitamos que el poder archive este caso. Ayúdanos a compartir este Reel para que llegue a las autoridades federales.
Alonso Garcia.
@ToaFeliz3
Lo más rico de un hombre definitivamente siempre será la iniciativa: vamos, te envío, te llevo, te traigo, te subo, te bajo, que quieres, tengo este plan >>
Que atractivo es cuando un hombre sabe comunicarse bien. No desaparece, te cuenta lo que hace, se disculpa si tarda en responder y no te deja adivinando nada.
Eso que es tan básico, es lo que enamora.
Llegas a una edad donde solo quieres estar al lado de un hombre que ya dejó atrás su etapa de niño, sin mentiras, estable, enfocado en él, en ti y en construir algo sano y duradero.
Empatía…
Cuando le robaron la bicicleta que un joven usaba para ir al trabajo, los dueños de las tiendas y algunos clientes juntaron dinero para comprarle una nueva.
Dicen que los
abuelos y las abuelas
son como veranos eternos en mitad del invierno.
Que te enseñan a caminar,
pero también a detenerte.
A tomar sopa despacio,
a escuchar sin prisa,
a querer sin condiciones.
Dicen que los abrazos de ellos
cosen los rotos que no se ven.
Que sus manos arrugadas
guardan historias,
y caramelos en los bolsillos.
Y uno crece pensando que estarán siempre,
porque la ternura parece eterna
cuando te acarician la cabeza
y te dicen “come un poco más”.
Pero un día faltan.
Y se queda el mundo raro,
la casa más grande,
la silla vacía y el corazón un poco roto.
Te partes por dentro.
Porque nadie estaba listo.
Porque nadie está listo nunca.
Y ahí entiendes que aprovechar el tiempo
con ellos no era un consejo:
era un salvavidas.
Porque cuando se van,
sigues hablando con ellos en silencio,
sigues escuchando su risa en los pasillos,
sigues buscándolos en cada domingo que huele a hogar.
Dicen que los abuelos y las abuelas
nunca se olvidan.
Y es verdad.
No se van,
solo se quedan de otra manera.
En la forma en la que ahora tú abrazas,
en cómo dices “cógete una chaqueta”,
en el modo en que aprendes a querer,
sin pedir nada a cambio.
Ojalá aprovechar siempre.
Ojalá que no duela tanto aprenderlo.