Este es el fin último de las organizaciones de “derechos humanos”.
Vean todo el caso, desde el inicio hasta el final que pretenden; cada uno de los pasos es parte de la “tutela de derechos humanos” conseguida con sus “luchas y conquistas”.
Jamás los escucharemos, no importa cuánto nos ataquen.
No tienen nada que venir a decirnos; más bien, nosotros deberíamos estar denunciándolos a ustedes por lo que le hacen a mujeres como Noelia.
El mundo necesita urgentemente liberarse de estas organizaciones, que no son más que los bufetes de abogados de los delincuentes, que prefieren LITERALMENTE matar a las víctimas en lugar de protegerlas.
El mundo de hoy necesita la alianza conyugal para conocer y acoger el amor de Dios, y para superar, con su fuerza que une y reconcilia, las fuerzas que destruyen las relaciones y las sociedades.