Lionel Messi jugó un Mundial hasta que casi literalmente le explotan las piernas. Todo eso, con su papá mal de salud.
Es mi Maradona. Lo voy a amar con toda mi alma hasta la eternidad.
Pensar que San Lorenzo jugó el domingo con boca, descansó el lunes y al otro día ya tuvo que ir a Brasil a jugar la vuelta de la libertadores. El asco que me da todo lo relacionado con BoVer es total. Después tenés que leer a unos y otros llorar arbitrajes y guardia alta. Mamita.