Noches con mínima mayor o igual a 25 °C en València. Agrupación por décadas:
década 1940: 1
década 1950: 0
década 1960: 0
década 1970: 0
década 1980: 4
década 1990: 12
década 2000: 21
década 2010: 40
década 2020: 105
De la década de 2020 están computados 6 años y hasta hoy.
Los seis municipios más grandes de España: Tranvías, Metros, Museos Nacionales, Sedes de Mundial de fútbol, Organización de eventos como Goyas o cumbres diplomáticas.
El séptimo: Organización del campeonato Nacional de Michirones.
🍋CORREDOR VERDE: franja con vegetación que conecta áreas naturales destacadas de la ciudad. Aporta numerosas ventajas: aumenta y protege la biodiversidad, mitiga el efecto isla de calor, reduce la contaminación atmosférica y acústica, etc.
Los tenemos, sólo hay que cuidarlos.
Murcia cumple 1200 años en 2025 y quiero conmemorarlo como mejor se me ocurre: jugando con la IA a imaginar cómo sería la ciudad si no se la hubiesen cargado. Fantasía? Puede, pero también llamada de atención a los políticos, porque no cuidar nuestro patrimonio es no tenen futuro
¿Sabías que Murcia es una de las ciudades de España con el porcentaje más bajo de zonas peatonales? En total, la ciudad cuenta con 61,8 kilómetros de vías urbanas, siendo solo el 2,88% los lugares de uso exclusivamente peatonal.
Te lo explico en el siguiente hilo 🧶🧵
A veces parece que los árboles llegan a la ciudad como llegan las farolas: en camión, con grúa, y sin raíces.
No hay ceremonia.
No hay suelo preparado con mimo.
No hay gesto de cuidado ni promesa de futuro.
Solo una zanja rápida, tierra de obra y un alcorque que más que cuna, es trampa.
Se le llama “plantación”, pero es otra cosa.
Es instalación.
El árbol viene embalado, listo para fotos y notas de prensa.
Se coloca recto, se compacta el suelo, se aplaude.
Y a otra cosa.
Pero lo que no se ve es lo que falta:
Faltan hongos, faltan lombrices, falta materia orgánica.
Falta relación.
Falta esperanza.
Y luego, cuando el árbol no sobrevive, alguien lo apunta en un informe:
“Fallo de establecimiento”.
Como si la culpa fuera suya.
Como si se pudiera echar raíces en cemento con prisas.
Lo más triste no es que muera.
Es que nadie lo echa de menos.
Por fin empiezan a verse esfuerzos honestos para acabar con el ignorante discurso equidistante sobre ambos bandos de la guerra civil y el "en las guerras todos hacen cosas malas".
ESPAÑA, UN GIGANTESCO CEMENTERIO BAJO LA LUNA
Las diferencias entre la represión franquista y la violencia en la retaguardia republicana
La historia de Melchor Rodríguez, el "ángel rojo", pone de manifiesto la enorme diferencia moral entre los republicanos y los franquistas. Melchor Rodríguez, sindicalista y anarquista, aprovechó su cargo de delegado de prisiones de Madrid para poner fin a las sacas de presos que finalizaban con fusilamientos masivos en Paracuellos del Jarama, Torrejón de Ardoz y Aravaca. Para frenar la matanza tuvo que enfrentarse con la Junta de Defensa de Madrid, controlada por los comunistas José Cazorla y Santiago Carrillo, lo cual le costó ser acusado de traidor y amenazado de muerte. En diciembre de 1936, evitó un linchamiento en la cárcel de Alcalá de Henares, asaltada por un grupo de milicianos que pretendía adoptar represalias por el bombardeo de la ciudad. Situado en la puerta de la prisión, no vaciló cuando le apuntaron con las armas. Alzando la voz, gritó: “Se puede morir por las ideas, pero nunca matar por ellas”. Gracias a sus gestos humanitarios, salvaron la vida figuras como Ramón y Daniel Luca de Tena, el locutor Bobby Deglané, el futbolista Ricardo Zamora y el escritor falangista Rafael Sánchez Mazas. A pesar de su labor altruista, los vencedores lo sometieron a dos consejos de guerra. Condenado a 20 años, cumplió cuatro. El régimen le ofreció integrarse en el sindicato vertical, pero rechazó la oferta. Prefirió seguir militando clandestinamente en el anarcosindicalismo, lo cual provocó nuevos juicios y encarcelamientos.
No hubo ninguna figura similar en el bando franquista. Y no es casual. Mola, Franco, Yagüe, Varela y Queipo de Llano nunca ocultaron que su golpe de estado había nacido como una cruzada de exterminio contra la anti-España. De ahí que después de la victoria continuara la represión, especialmente virulenta entre 1939 y 1944. Entre las víctimas se encontraban las Trece Rosas, a las que el ultraderechista Ortega Smith acusó de violadoras y torturadoras. Esa acusación solo es una burda mentira, pues ni siquiera el tribunal que las condenó en un juicio farsa les imputó esos cargos. La sentencia se dictó por “adhesión a la rebelión”, un sarcasmo jurídico, pues se estimó que todos los actos de carácter revolucionario cometidos desde 1934 constituían un delito.
Ciertamente, existió violencia y represión en la retaguardia republicana, pero el gobierno hizo todo lo posible por acabar con ella después del verano del 36. Muchas veces sin éxito, pues los partidos que luchaban por la revolución y no por la República continuaron persiguiendo y asesinando a sus enemigos de clase. La CNT-FAI, el Partido Comunista y el sector más radical del PSOE fueron los principales responsables de esos crímenes. La noche en que fue asaltada la Cárcel Modelo de Madrid y se asesinó a decenas de reclusos de ideología fascista o conservadora, Manuel Azaña escribió en su diario que habría deseado morir con ellos. Tras visitar las ruinas de la prisión, Indalecio Prieto afirmó: “Hoy hemos perdido la guerra”. Desde Valencia, el gobierno de la República permitió que muchos derechistas huyeran del país, utilizando el transporte marítimo. El bando franquista jamás hizo nada semejante. De hecho, después de la guerra fusiló al ministro socialista Julián Zugazagoitia en las tapias del cementerio de la Almudena, pese a que había salvado la vida del escritor Wenceslao Fernández Flórez y otras figuras de ideología conservadora, y al Lluís Companys, presidente de la Generalitat, que había permitido a 9.206 personas (incluido, el cardenal y arzobispo de Tarragona Vidal y Barraquer, capturado por milicianos de la FAI y salvado a última hora de ser asesinado) huir a Marsella y Génova desde puertos catalanes, empleando pasaportes, visados y salvoconductos, muchas veces falsos.
La represión en la retaguardia republicana no se habría producido sin el golpe de estado. La violencia de las milicias casi siempre estaba asociada al odio de clase, pues España era uno de los países de Europa con más injusticia social. Los golpistas pretendieron perpetuar esa situación. La represión franquista se cobró 130.000 vidas durante la guerra. Después, unas 150.000 presos políticos murieron en campos de concentración (entre ellos, Miguel Hernández y el socialista Julián Besteiro) y 50.000 fueron fusilados o ejecutados mediante garrote vil. Las últimas ejecuciones se produjeron en septiembre de 1975. 330.000 víctimas permite hablar de un genocidio. La represión franquista actuó con la misma ferocidad en todas las regiones. En Canarias, Galicia, La Rioja, Navarra, Ceuta y Melilla, no hubo violencia revolucionaria, pese no impidió que los sublevados fusilaran en esas zonas geográficas a unas 12.000 personas. Se calcula que en la retaguardia republicana perdieron la vida unas 49.000 personas. Una cifra que debe hacer reflexionar a esa izquierda que aún sueña con revoluciones.
La diferencia de mentalidad entre los republicanos y los sublevados se pone de manifiesto en el contraste entre las palabras de Azaña, invocando la paz, la piedad y el perdón, y las alocuciones de Queipo de Llano, incitando a sus soldados a violar a las mujeres de los “rojos”. Urge una memoria democrática que narre a las nuevas generaciones la verdad de la historia. Sin un relato objetivo, las víctimas morirán por segunda vez, víctimas de un olvido injusto e inmerecido. Mientras eso no suceda, España seguirá siendo un gigantesco cementerio bajo la luna (Georges Bernanos), con miles de fosas clandestinas y alrededor de 100.000 víctimas de la represión franquista esperando una exhumación que permita a sus familiares recuperar sus restos.
Rafael Narbona
To the world: what is the point of saying «never again» for 80 years, if the world stays silent when a bomb drops on the same site of Babyn Yar? At least 5 killed. History repeating…
"The president is here." President Volodymyr Zelensky of Ukraine posted a video on social media showing him standing alongside other government officials, saying that the country’s leaders had not fled Kyiv as Russian forces entered the city. https://t.co/VPxc01QGAG