La infidelidad si debería ser un motivo de vergüenza, escarache y sobretodo de reproche social, la forma en la que una infidelidad le destruye la confianza a una persona no es nada “íntimo” ni que merezca ser respetado por nadie.
Que pena lo impopular.
Este feminicidio ocurrió hace apenas una semana en San Bernardo, Nariño. Era la señora Blanca Pardo, de 72 años de edad.
He escuchado la narración de los hechos que hacen sus familiares y vecinos aterrorizados, y me resulta totalmente perturbador tener que decir que doña Blanca, adulta mayor, fue sometida a idéntica tortura y a vejámenes similares a los que sufrió Rosa Elvira Cely en Bogotá, en 2012.
Los ciudadanos de San Bernardo no van a silenciar su voz hasta que la justicia opere en este caso. La investigación del aberrante crimen de doña Blanca debe ser una prioridad en este momento. @FiscaliaCol@ONUMujeresCol@MinjusticiaCo
Porque nadie habla de que el tipo extorsiono a la mamá y le pidió plata para no denunciar, como no pago la entrego pero si le paga se quedaba callado. Todo en este caso es aberrante
Siete hombres vertieron ketamina sobre su pene y violaron durante siete horas a una estudiante. Ella tuvo que abandonar la universidad por lo que le hicieron, ellos tuvieron que escribir un ensayo como castigo.
Foto de los 7 violadores y el señoro que impuso el castigo. (🇺🇸)
Invocar el nombre de Dios para legitimar la violencia o la opresión es una profanación de este nombre. Nada de lo que desfigura la dignidad humana se puede reivindicar como una auténtica inspiración divina. El discurso religioso debe exhortar constantemente a desarmar los corazones y las palabras. #ViajeApostólico #Francia https://t.co/rhk1KeKrpq