Como fotógrafos de aves perseguimos especies difíciles, soñamos con grandes rarezas… pero, de vez en cuando, un colibrí que vemos casi a diario nos recuerda que las mejores fotografías no siempre dependen del ave, sino del instante.
Colibrí chillón.
“La profundidad es un lujo.
Terminar un libro. Conversar sin un teléfono sobre la mesa. Dedicar más de diez minutos a reflexionar sobre un problema. Escuchar un álbum completo. Escribir sin interrupciones. Estar en un lugar sin sentir la necesidad de publicarlo.
En un mundo que vende distracción masiva, la atención sostenida se ha convertido en el privilegio de quienes deciden. Y viven.“
Buenos días.
Soñé que no podía apagar el televisor.
Había que vivir así. Con el televisor prendido. Siempre.
Una tortura como de Guantánamo.
Pero supongo que la mitad de Colombia vive así. Y por eso vota así.
El odio al oído ,el odio a la vida.