En definitiva, se puede señalar cómo el ferrocarril se ha convertido en una alternativa rescatada del pasado para los problemas de movilidad que presenta actualmente la población.
Nuestra conclusión es que La eficacia del transporte ferroviario debe favorecer el incremento de la demanda actual. Para conseguirlo se deben emprender medidas que acaben con el uso del automóvil en los espacios donde existen alternativas adecuadas.
Del mismo modo, es esencial la promoción de actuaciones que potencien el uso del tren. Éstas pueden basarse en la reducción de las tarifas para los usuarios que mayor uso realizan del medio o en la ampliación de la frecuencia cuando existe más demanda.
Málaga-Renfe (4.864 viajeros/día): La estación central de ferrocarriles de la capital (Málaga-María Zambrano) es la quinta con mayor volumen de viajeros, debido a su privilegiada localización, cercana al centro de Málaga, y por enlazar con toda la oferta ferroviaria de viajeros.
Los núcleos de Cercanías de Andalucía cuentan con menos estaciones si son comparados con el resto de los españoles, y una longitud inferior de trazado, siendo la red de la Bahía de Cádiz la más modesta de todas.
Benalmádena-Arroyo de la Miel (6.468 viajeros/día): Como en las estaciones precedentes, cimenta su demanda en los turistas que se alojan en los establecimientos hoteleros colindantes. Al contrario que en los casos anteriores.
Torremolinos (6.504 viajeros/día): El tercer núcleo por número de usuarios también basa esencialmente su demanda en la oferta turística de sol y playa que se concentra en los meses estivales.
Málaga Centro-Alameda (8.314 viajeros/día): El apeadero de viajeros del centro de la ciudad de Málaga es el más usado debido a la demanda turística y laboral que absorbe diariamente