Los servidores públicos y más, las autoridades que administran o participan en la administración de justicia, deben entender la realidad de Colombia.
En nuestro país, estamos viviendo una época en la que algunos pretenden convertir al delincuente en víctima, al criminal en referente y al delito en motivo de admiración. Por ello, el Estado tiene también el deber de enviar un mensaje claro: quien decida desafiar la ley encontrará una institucionalidad capaz de enfrentarlo.
Por ello, el señor presidente @ABDELAESPRIELLA tiene motivos fundados y de sobra, para mostrar La fuerza legítima del Estado, cuyos resultados cumple una función pedagógica y disuasiva. Dichos resultados deben conocerse, porque una sociedad segura necesita ciudadanos que confíen en sus instituciones y los criminales deben tener en claro las consecuencias de violar la ley.
La prevención general que genera la imagen de los neutralizados, más temprano que tarde, impactará positivamente en esta amarga lucha contra el terror. Si algo tiene este presidente es DETERMINACIÓN. Firme por la patria.
A propósito de los golpes contra la delincuencia en Colombia. Los medios de comunicación deben actuar con responsabilidad y prudencia al momento de informar. La muerte de un delincuente peligroso, cuya trayectoria estuvo marcada por el terror, la violencia y el daño a la sociedad, no puede presentarse de una manera que despierte compasión o solidaridad sin el debido contexto.
La información no puede olvidar a las víctimas ni contribuir a distorsionar la realidad. Cuando se romantiza al victimario y se omite el sufrimiento que causó, se corre el riesgo de convertir al villano en héroe y al verdugo en víctima. Esa no es una información responsable: es una peligrosa alteración de la memoria colectiva.
No huele bien esto. Como así que el embajador aún no ratificado por el congreso de su país anuncia cuáles son los pasos que va seguir el nuevo gobierno Colombiano con relación a la China
Si la China le ofrece buenos negocios a Colombia en la ruta de la seda o por otros conductos; ¿de donde acá el gobierno de Trump se siente facultado para desautorizarlos?
Está bien mantener buenas relaciones con Trump- también hay que mantenerlas con los demócratas-pero Colombia debe tener cuidado en no dejarse avasallar en la formulación de su política exterior por el señor Trump.