los varones heteros realmente ponen su stop en messi jajsjsjd se lo tocas y se van a encargar de hacerte la vida imposible si pusieran ese esfuerzo en condenar violadores otro sería este país
CORPO BASURA
Cuando uno cree que ya lo ha visto todo por parte de los medios de comunicación, determinados personajes se ocupan de recordarnos que siempre se puede caer más bajo, siempre pueden decir una aberración peor y siempre pueden infligir más daño.
Las aberrantes e inescrupulosas declaraciones sin chequear de Florencia Peña en un canal de streaming, que igual serían aberrantes si la información hubiera sido cierta, ya que hacen a la vida privada de un ciudadano, nos recuerdan la impunidad con la que algunos individuos creen que pueden operar por el simple hecho de tener un micrófono o una pluma en la mano, como si ese hecho implicara no solo que no tienen que chequear la información que reproducen, sino que tampoco deben atenerse a las cuestiones más elementales de decencia humana, moral o respeto por la verdad.
También vale la pena destacar que, a diferencia de lo que ocurrió en el caso de esta chimentera de poca monta, al menos el canal tuvo la decencia de rectificar la información y echar a este personaje nefasto, cosa que no ha sucedido ni una sola vez con los medios de comunicación o periódicos que cuentan en sus filas con infinidad de periodistas que se han cansado de ensuciar, calumniar o injuriar a todo el mundo, con el amparo de los editores Y/O dueños de medios que los encubren bajo el pretexto de estar haciendo “periodismo”.
Por lo menos los chimenteros de espectáculos no pretenden señalar desde el banquito de la moral o las buenas costumbres, mientras cobran pauta de los políticos para sostener medios que, si sólo dependieran de su audiencia, ya hubieran quebrado.
CIAO!
enséñenle a sus hijos a respetar a las mujeres, peleénse con sus amigos abusadores, enójense con los tipos que no pasan cuota alimentaria, ante la menor señal de misoginia no se rían, que de vergüenza de verdad despreciar a las mujeres
Congela la sangre el testimonio de Sandra Kalinec, hija de uno de los más sanguinarios genocidas de la dictadura. Se lo apodaba el "Doctor K".
Hoy estuvo en Plaza de Mayo, mientras existen comunicadores que por dinero intentan justificar las torturas.