Lo poético de este gol fue ver que Molina empuja a Williams (los argentinos se la vivieron haciendo esto durante todo el mundial sabiendo que el arbitraje estaba a su favor) pero eso termina ayudándolo para poder dar la asistencia.
Justicia divina.
Un silbatazo no marca el fin.
Sigamos bailando, riendo, cantando y gozando como en las últimas semanas. 💚🤍❤️
Porque antes, ahora y siempre #SomosMéxico. 🇲🇽
Hace un mes que empezó el Mundial y para mí sigue siendo inexplicable lo que se sintió ese día.
El Azteca repleto horas antes, lo emotivo del himno, la unión afición-equipo, los goles de Quiñones y Jiménez. Difícil que se viva una inauguración igual.