Diputados @DipCristobal y @BarchiesiDip ¿qué buscan con su proyecto de 💩?
¿Obligar a una mujer a escuchar los latidos de un feto con inviabilidad letal?
¿Presionar a quien arriesga su vida?
¿O aumentar la natalidad forzando a víctimas de violación a continuar el embarazo?
UN FIASCO ESTE GOBIERNO
Hoy en un punto de prensa de Louis De Grange lo encararon unos vecinos de Islón mientras daba su entrevista, ningún periodista le puso el microfono a la mujer que alegaba, el ministro hizo callar a la vecina y evadió todas las preguntas, incluso junto al delegado mintieron descaradamente diciendo que "que estaban desplegados hace varios dias en la zona", finalmente dejaron hablando al delegado solo y ahí recién le pusieron el microfono a la señora.
Solo se pudo escuchar que la vecina le dijo al ministro:"Por qué no llegó esa maquina , nos hubiera salvado un poco más, pero no pasó...los milicos están ahí nomás po socio"
Lo mas patético que llegó un asesor del ministro y se llevaron a la mujer para que no siguiera alegando frente a las cámaras.
EN LA MONEDA NO QUIEREN QUE ESTE VIDEO SE VIRALICE
@Sonjitarockstar@PresidenteKast Este marketing político es contra producente, muy malos asesores, hasta alcaldes y gobernadores de derecha están reclamando, el karma le paso la cuenta por lo descriteriado que fue con los gobiernos de Piñera y Boric.
@Sonjitarockstar Después de ver por años como Kast le tira mierda a todos, extiende culpas sin pruebas, envenena el diálogo de los chilenos con odio. Ahora saca a sus soldaditos a hacer lo mismo. Miren al resto, no a mi. Chanta.
🔴 En una emergencia, la accesibilidad no es un detalle: puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.
🔴 La Fundación Unión Autismo y Neurodiversidad (FUAN) advirtió que el Gobierno realizó puntos de prensa sobre el temporal sin intérpretes de lengua de señas y recordó que la información de emergencia debe ser oportuna, comprensible y accesible para todas las personas.
🔴 La Ley 21.303 obliga al Estado a promover el acceso en lengua de señas y la inclusión de las personas con discapacidad. En una catástrofe, levantar nuevas barreras de acceso no solo es un problema comunicacional: es un problema de protección de derechos.
CARTA ABIERTA A LA DIPUTADA XIMENA OSSANDÓN
Diputada: @nonaossandon
En política existen errores graves, errores imperdonables y, finalmente, aquellos que revelan una manera de entender el cargo. Su reciente confesión en CNN Chile, donde reconoció haber apoyado y votado un proyecto de ley que nunca leyó, pertenece a esta última categoría.
No fue un lapsus. No fue una confusión. Fue una declaración espontánea de una forma de ejercer la representación parlamentaria.
Miles de ciudadanos le entregaron su voto para que estudiara, analizara y decidiera sobre las leyes que rigen la vida de millones de chilenos. No la eligieron para firmar documentos como quien acepta los términos y condiciones de una aplicación sin leer una sola línea.
Porque eso es exactamente lo que usted reconoció haber hecho.
Y no se trataba de un proyecto cualquiera.
Era una iniciativa impulsada por el diputado Cristóbal Urruticoechea que pretendía imponer, a mujeres que ya enfrentan el dramático escenario de un aborto permitido por las tres causales legales, la obligación de escuchar previamente los latidos del feto. Una propuesta ampliamente cuestionada por médicos, juristas y organizaciones de derechos humanos por añadir sufrimiento psicológico a mujeres que ya viven una tragedia.
Un proyecto cuya dimensión ética exigía precisamente lo contrario de la improvisación: exigía lectura, estudio, reflexión y convicción.
Sin embargo, usted estampó su respaldo sin conocer su contenido.
Y sólo cuando la crítica pública hizo evidente la magnitud del error decidió retirar su firma, reconociendo que jamás había leído aquello que apoyó.
Resulta difícil imaginar una confesión más preocupante para quien ejerce funciones legislativas.
Porque si un parlamentario puede votar sin leer, entonces la deliberación democrática deja de ser un ejercicio intelectual para transformarse en una simple rutina administrativa.
No legisla la conciencia.
Legisla la inercia.
Hace algunos años, siendo vicepresidenta de la JUNJI, usted calificó un sueldo cercano a cuatro millones de pesos mensuales como “bastante reguleque”. La frase quedó grabada en la memoria colectiva porque revelaba una desconexión evidente con la realidad de millones de chilenos.
Hoy la historia parece regalarle una curiosa ironía.
Su remuneración parlamentaria supera los ocho millones de pesos mensuales, acompañada de asignaciones que bordean los dieciséis millones adicionales destinados al ejercicio de su función.
Es decir, el país financia generosamente el trabajo legislativo esperando rigor, responsabilidad y dedicación.
Lo mínimo que un ciudadano podría esperar es que ese trabajo incluya leer los proyectos antes de apoyarlos.
No parece una exigencia desproporcionada.
De hecho, constituye la descripción básica del cargo.
Porque las leyes no son formularios.
No son invitaciones.
No son cartas de saludo.
Cada firma parlamentaria tiene consecuencias concretas sobre la vida de las personas.
Por eso su explicación no tranquiliza.
La agrava.
No basta con retirar una firma después del escándalo.
El daño ya está hecho, porque quedó instalada una duda infinitamente más profunda: ¿cuántos otros proyectos fueron respaldados con el mismo nivel de atención?
La democracia funciona sobre una premisa elemental: los representantes deben actuar con mayor diligencia que los representados.
No con menos.
Los ciudadanos pueden equivocarse al votar una vez cada cuatro años.
Los parlamentarios tienen la obligación de no equivocarse cada vez que votan.
Quizás, diputada, hoy ya no corresponda hablar de un sueldo “reguleque”. Porque el problema nunca fue la remuneración.
El problema aparece cuando el nivel de responsabilidad resulta muy inferior al privilegio de representar a un país.
Y en ese aspecto, lamentablemente, lo verdaderamente reguleque no ha sido el sueldo. Ha sido el estándar con que usted decidió ejercer una de las responsabilidades más importantes que puede otorgar la democracia.
@MisColumnas