@FedExHelp My package in Houston has a delivery exception due to a simple address formatting error. I am overseas, the 1-800 number is blocked for me, and your website won't let me fix it. I already sent the correct details via DM. Please check it before tomorrow's route!
Me tiene destruido la noticia del asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda. Sus padres lo buscaban desesperados desde el lunes. Se fue a Briceño a hacer reportería del conflicto y no volvió. Su familia y amigos están destrozados para siempre. El periodismo pierde, el país pierde. ¿Hasta cuándo?
A Mateo lo mató un gestor de paz, esa ficción que se inventó la Paz Total de @IvanCepedaCast y @petrogustavo para cobijar criminales. A Carlacá lo capturaron movilizándose en camionetas de la UNP. Lo soltaron por orden del gobierno. Hoy Mateo y muchos colombianos más estarían vivos o en sus tierras. Este gobierno y su heredero son insensibles y criminales.
El reciente escándalo en el examen de residencias médicas de la Universidad de Antioquia, con 40 médicos usando gafas inteligentes y auriculares para hacer fraude, exige un repudio absoluto y sanciones ejemplares. Un médico que hace trampa en una prueba académica está a un paso de falsificar una historia clínica o cosas peores. La ética en nuestra profesión (y en todas) es innegociable.
Comprendida esa condena, estamos obligados a realizar la autopsia del sistema que engendra este nivel de desesperación.
El modelo médico industrial global y local ha convertido la medicina en una trituradora de talento. Hemos creado un entorno perverso donde la especialidad médica dejó de ser una vocación académica para convertirse en lo que consideran el único salvavidas financiero y de dignidad profesional. Hoy, un médico general en Colombia enfrenta contratos precarios, salarios indignos y un estatus de inferioridad fabricado por el mismo sector salud, incluyendo a los especialistas.
Cuando el sistema te convence de que no ser especialista es sinónimo de fracaso vital, y te somete a una carrera contra el tiempo donde cada año sin pasar el examen es un paso hacia la miseria laboral, la brújula moral se distorsiona. La presión por la supervivencia económica quiebra la ética.
Castiguemos a los infractores con toda la severidad de la ley, por supuesto. Al mismo tiempo, dejemos de ignorar que hemos construido una maquinaria que incentiva la desesperación y empuja a nuestros médicos al abismo de la indignidad en donde el único fin es llegar a un arquetipo de éxito financiero potencialmente equivocado. Hay tantos perfiles médicos diferentes a la especialidad médico-quirúrgica que son atractivos y se pierden por esta triste realidad.
La estupidez en acción. Tiene ahogado al sector salud; se han ocasionado muertes y enorme sufrimiento por sus decisiones. Los ingenuos le creen que es el salvador del sistema y que lo rescató de su desgreño. Maneja más del 50% del aseguramiento con resultados pésimos.
Les quedó grande entender que el problema no es la ideología, sino el fanatismo. Convierten a los políticos en figuras incuestionables y empiezan a actuar como hinchas y no como ciudadanos. La democracia necesita pensamiento crítico, no una horda de barras bravas sin cerebro.
Ustedes, fanáticos, justifican lo injustificable, minimizan errores evidentes y atacan a cualquiera que cuestione a “su” líder. No importa si el político es de izquierda, derecha o centro; el patrón es el mismo: todo lo bueno es mérito del líder, todo lo malo es culpa de los demás. Esa lógica infantil es la que tiene a este país como va.
Los servidores públicos deberían estar sometidos al escrutinio constante, no blindados por devoción emocional. Cuando la lealtad supera a la ética, la corrupción encuentra dónde crecer. Y cuando el aplauso ciego reemplaza a la crítica, la política se convierte en espectáculo. Eso es la política en este país.
¿Pacto con criminales 2.0?
Regalito adelantado de Petro a los bandidos en época electoral…
Mientras Barranquilla progresa y se alista para su Carnaval —la fiesta más importante del país— el Gobierno del “cambio” traslada capos y 40 delincuentes peligrosos a cárceles sin condiciones.
Comerciantes víctimas de extorsión y muerte, y ahora la “Paz Urbana” que no tiene ley, ni marco y ni plan se la envían a una ciudad en la que el progreso sí se ve… Cosa que a los incompetentes de este gobierno les molesta.
Es perfectamente normal indignarse por el Calarcá Gate y estar de acuerdo con la condena a Santiago Uribe al mismo tiempo, asegura XXIV panel de psicología funcional.