Aquí, de entrada, hay un error: asumir que la crítica cinematográfica es periodismo. Infiere que son lo mismo cuando son diferentes. Luego, en su percepción, asume que la crítica debe priorizar al público y no a la obra desde la visión del crítico. Su postura es de influencer.
Qué chistosa la gente cuya cobertura de Cannes es filmar a lo lejos a "famosos", tomarse selfis con ellxs, contar a quién se encontraron en la fila y así... ¿De verdad tienen un gran público que les dice: "¡WOW qué envidia!" "¡Qué ganas de ser tú!"?