Me quedé callada y fue lo más sabio que hice, no voy a convencer a nadie de quién soy, ni reparar lo que no rompí, ni mucho menos luchar por demostrar mi valor.
“LO MANEJASTE MUY BIEN”
No, no lo hice, me volví loco, perdí mi chispa, sufrí en silencio, no pedí ayuda, me rompí solo, llevaba una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.
Normalicemos NO perdonar, ni sentir empatía, ni pena por aquellas personas que no pensaron en nosotros mientras hacían cosas que sabían que nos iban a doler.
Yo también tengo un pasado triste y no lo uso como excusa para ser una persona de mierda.