La crisis en el seguro social golpea directamente el bolsillo de los pacientes. Un asegurado de EsSalud gastó en promedio S/593 de su propio bolsillo en salud, mientras que una persona sin seguro gastó S/386 (ComexPerú, 2026).
Esto ocurre porque, aunque millones de trabajadores aportan cada mes al seguro social, para muchos conseguir atención o medicamentos sigue siendo un reto. En servicios de alta demanda, las esperas pueden llegar hasta los 197 días. Y, en diversas regiones, EsSalud detectó que la escasez de productos esenciales supera el 55%. (EsSalud, 2026). Por eso, muchas familias terminan pagando consultas, exámenes o medicinas fuera del seguro.
El problema no es solo cuánto presupuesto tiene EsSalud, sino cómo se usa. En 2026, la institución cuenta con más de S/19 mil millones, pero casi la mitad se destina a gastos de personal y apenas el 15% a insumos y suministros médicos (EsSalud, 2026). A eso se suman compras mal planificadas, redes desconectadas y decisiones sin continuidad.
¿Cómo mejorar esta situación? Garantizando atención a tiempo, regulando plazos de espera y disponibilidad de medicamentos. Y si EsSalud no puede atender oportunamente, deben activarse convenios para derivar al asegurado a otros hospitales o clínicas sin que pague de su bolsillo.
Millones de personas dependen de EsSalud cuando más lo necesitan. Tener seguro no debería obligarlas a pagar afuera por una cita, un examen o una medicina.
Y tú, ¿cuánto tiempo has esperado por una cita o medicina en EsSalud?