Una mente ocupada no sana, no enfrenta sus procesos, su duelo o su tristeza. Una mente ocupada se distrae, reprime y acumula lo que siente. Los periodos de introspección son esenciales en nuestra vida.
“La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí, por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan”.
Erich Hartman.