Creo que una de las experiencias más conmovedoras de la vida es descubrir que alguien disfruta genuinamente de tu presencia. No de lo que le das, ni de tus logros. Solo de ti, de tus pensamientos, de tu energía y de tu existencia.
Para un buen argentino, nada como una buena frustración. Terminó la final y un amigo escribió: “¿Qué festeja la gente? País de perdedores”. Pero nadie celebraba haber perdido, se celebraba haber llegado, se valora el esfuerzo, la pelea. Salir segundo no es un fracaso, pero entre nosotros parece regir una ley absurda: si no sos el mejor, no sos nada. Quizá por eso vivimos frustrados: porque no valoramos el camino, solo la cima. Y un país que solo sabe celebrar el primer puesto está condenado a sentirse derrotado casi siempre.
Pensaba que era poco sociable porque me gusta estar sola, pero resulta que me gusta estar en paz y soy sociable cuando estoy con personas que me hacen sentir en paz.
No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.
En mi casa me enseñaron que la familia siempre es primero, que en los cumpleaños el regalo es el almuerzo favorito, que creer en una religión no es una obligación, pero creer en Dios te hace la vida más bonita y que ser buena persona no tiene precio. 🫀
Mi tipo es ese hombre que no hace TikToks, no le gusta el matcha, ni postear fotos en el espejo, no usa filtros, sabe de todo, arregla todo y siempre resuelve. Un varón básicamente.
Hoy se cumplen 2 años desde que Tini nos regaló una de las mejores canciones de toda su carrera. buenos aires te amo desde esa primera escucha en el space