Y como último acto de amor, esa persona, por última vez, repitió su patrón, para que tú por fin entendieras, que a pesar de todo su potencial, eso es lo que elige ser.
Qué difícil es explicar que no extraño únicamente a una persona. Extraño la rutina, la confianza, las conversaciones eternas, las llamadas hasta tarde y esa sensación de sentir que alguien, en algún lugar, estaba pensando en mí también.
Amigos oren mucho, pídanle a Dios que los cuide, hay personas que no siente envidia de las cosas materiales, sienten celos de tu aura, de tu personalidad, de la forma en que la que el universo te sonríe. Son cosas que el dinero no puede comprar.