Que la bosta automotriz de Peugeot haya durado tantas décadas en Argentina solo fue posible al bestial encierro corporativo socialista al cual fuimos sometidos.
Casi como elegir que comida comprar en un almacén estatal cubano.
Más allá del chiste, es un tipazo. Frena, se saca fotos con todos, nunca tiene mala cara, manda sus saluditos grandes, hace la foto, el video. Cinco palabras: crack.