Una respuesta razonable, mas no quita que se sienta un tanto decepcionado. Asiente.
— Por supuesto. Acostumbro a entrenar por las mañanas, ¿Tal vez le gustaría acompañarme y así ponemos a prueba nuestra destreza?
Ofrece, que si lo dejan estipulado, así ninguno de los dos se lo
Chico conciso. Lo aprecia. Todos deberían aprender de Gwayne.
— Es bueno oírlo —única vez asiente—. Todo en orden; tanto, que es incluso ligeramente aburrido he de admitir.
En dirección de la sala de entrenamientos mira para volver al capitán.
— Decid, ¿Os encontráis con
antes de volver a bajar mirada con brazos a la espalda.
— Espero llegar a la altura de lo que ha oído sobre mi persona —como odia fingir—. Sabed que siempre leía con una enorme sonrisa su correspondencia, fardando siempre de sus logros.
Buf, y eso que no ha visto nada. Lucivern es, hasta la fecha, quitando a su padre, la única persona que le ha visto tan "desatado" después del fallecimiento de progenitor. Si de algo puede fardar, es de poder controlarse la gran parte del tiempo.
Contra puño cerrado carraspea,
sintiendo un desconocido ardor en las mejillas por la vegüenza de lucir patético frente a alimañ--- ahem.
— Procuraré moderarme. Sin embargo, he de insistir en una última en caso de que os haya importunado mi comportamiento.
Suspirará, manteniendo altiva la cabeza dos segundos
nuevo mirarle.
— Sabed que su padre fue un 𝗴𝗿𝗮𝗻 hombre. El hecho de que hablase de mi--- me... —mirada desvía, porque cierto es que no sabe qué nombre poner a esa emoción.
No, el muchacho no lo entiende.
No tiene ni idea de las noches que ha pasado en vela por miedo a ver esos ojos en sus sueños, no tiene ni idea de la forma en la que la sonrisa de aquel hombre atormentaba al gigante cuando menos lo esperaba, no tiene ni idea de cómo buscaba su
elegido y sabore—
Dos segundos pasan con ese monólogo interno y un profundo y tembloroso suspiro escapa entre sus labios.
— . . .me disculpo por haberle alterado de esta forma, ha sido indecoroso por mi parte.
Del suelo se alzaría y acomodaría ropajes antes de atreverse a de
𝗽𝘀𝗶𝗰𝗼𝗽𝗮𝘁𝛊́𝗮 para crear al personaje. Acepta críticas constructivas en caso de equivocarse con lo que busca representar y no pretende ofender a nadie con su personaje. Acepta cualquier consecuencias a las acciones de su propio personaje.
ᅠ
La mención del señor detiene su cuerpo en seco, su corazón parece tener un microinfarto, su cerebro reinicia, sus pulmones mantienen la respiración por apenas un segundo.
𝗣𝗮𝗱𝗿𝗲.
¿Ha oído bien?
¿Está ahora mismo delante de lo más cercano al soberano que existe?
Su única
eternidad.
Grueso labio inferior vibra sin su permiso cuando habla.
— ...joven señor.
A sus rodillas cae, puño apoyado en el suelo y mano libre en su rodilla, cabeza gacha en un gesto de profundo respeto y devoción que ocultan a la perfección la oscuridad de su