First trailer for Alejandro G. Iñárritu's ‘DIGGER’, starring Tom Cruise.
The film follows the most powerful CEO in the world who must save the world from a disaster that he created.
In theaters on October 2.
Qué raro conservar mapas mentales de lugares que ya no vas a visitar. La casa de un ex amigo, una ex novia, un colegio al que ibas. No vas a estar en esos lugares, pero esos lugares siguen estando en vos
La belleza es urgente. El arte es urgente. El pensamiento crítico es urgente. El ejercicio intelectual es urgente. La perspectiva histórica es urgente. La educación sexual es urgente. La mirada compasiva del pensamiento complejo y humano es urgente.
Me encantaría ser ignorante.
Me encantaría ignorar la angustia que significa el paramilitarismo, me encantaría ignorar cómo destruyen irreparablemente nuestras fuentes de agua, me encantaría ignorar los alcances del sionismo y el imperialismo.
Me encantaría, sería muy feliz.
Por lo primero que van los fascistas es por el destripamiento del espíritu. La implantación del odio y de la economía del resentimiento, de la uniformidad, del culto a la personalidad. Abogan por la eliminación del pensamiento y la curiosidad. En tanto, lo primero que debemos proteger es eso: el alma. Y en consecuencia, la razón.
Saludos Kaky, hay algo que convenientemente no te explican, con gusto lo hago:
- El 89% del Presupuesto General de la Nación PGN crece por ley, con piloto automático. Es decir, el gasto público habría crecido igual así fuera el Presidente Petro, Rodolfo, Fico, Pedro Pérez o Juan Cabezas. Se llaman Inflexibilidades. Eso no te lo dicen.
- Nadie de la extrema derecha, cuando habla del déficit fiscal, te habla de las inflexibilidades del PGN. ¿por qué no lo hacen? es intencional, buscan instalar la narrativa de que "Petro gasta mucho".
Ahora Kaky mira esto:
- Con el 89% del PGN con inflexibilidades, es decir, te repito, gastos que crecen por ley y frente a los que el Gobierno Nacional no tiene competencia, lo que le quedó a Petro para ejecutar su Plan de Desarrollo fue hacer una reforma tributaria (la mitad la tumbaron), y dos leyes de financiamiento, que la oposición obstruyó.
- Para explicártelo de otro modo, quisieron someter al Gobierno Petro a que se limitara a hacer transferencias a las regiones, que cumpliera con obligaciones de otros gobiernos, que pagara la deuda y no hiciera nada más. Eso es un bloqueo institucional.
- Pero además, lo que tampoco te dicen, es que justamente el Dr. @jrestrp dejó cráteres fiscales. Dejó el FEPEC con un hueco de cerca de 60 billones (eso es seis reformas tributarias) poniendo en riesgo a Ecopetrol. Dejó deudas con los presupuestos máximos de las EPS, las generadoras y comercializadoras de energía (opción tarifaria); dejó una deuda con el FMI con cuotas altísimas. Todo esto, dicen ellos, por costos de la pandemia. Es decir, Kaky, LA PANDEMIA LA PAGÓ PETRO.
- Y @jrestrp hoy viene a decir, "recibimos un estado quebrado" Perdón??? quebrado lo entrego él.
- Entonces, volviendo al tema, para que el Gobierno Petro pudiera ejecutar su Plan de Desarrollo, con inflexibilidades altas, con deudas enormes que dejó Duque, (lease, @jrestrp), necesitaba más recursos para cumplir con el Presupuesto General de la Nación, PGN, que por cierto la oposición también obstruyó.
- Aún así, y con todos estos bloqueos, el Gobierno Petro entregó tierras como ningún otro, tuvo el presupuesto para la educación más alto de la historia, 900.000 jóvenes con matrícula cero; 3 millones de viejos y viejas en la miseria con $230.000, más recursos para el PAE, subsidios para madres cabeza de hogar en la pobreza, entre otros.
- ¿El déficit? el nuevo MinHacienda y el Dr. Restrepo, hablan de manera escandalosa sobre la deuda y el déficit fiscal. Si el Congreso hubiera aprobado las leyes de financiamiento (como se las aprobó a Uribe, Santos y Duque), el déficit fiscal sería más bajo.
- ¿La deuda? deuda la que dejaron Duque y @jrestrp, y que este gobierno ha honrado hasta el último peso. De otro lado, lo que de nuevo no te dice la extrema derecha es que los intereses de la deuda tienen una fuerte correlación con las tasas del Banco de la República que ya van el 12%, esto es un exabrupto. ¿Por qué el banco castiga a la economía con unas tasas como si estuviéramos en la pandemia?
- La extrema derecha tampoco te dice que una cosa es la deuda bruta y otra es la deuda neta, que en este gobierno ha tenido mejor comportamiento.
- El déficit fiscal no solo están pasando en Colombia, es un fenómeno de buena parte de las economías occidentales luego de la pandemia, Observa, EEUU --6.5%; Francia, -5,2%; UK -4,1%; Japón, -3,2%. Podemos ver los países latinos, Brasil, -8,0%; México, 4,3%; Colombia 6,4%; Ecuador, 4,3%; Uruguay, 4,1%.
- Tú te preguntarás, ¿Colombia por qué tan alto? porque la oposición se dedicó a bloquearle las opciones de financiamiento al Gobierno Petro, a esto súmale las deudas astronómicas que dejó Duque.
- Finalmente, nuestro Gobierno redistribuyó mejor el dinero circulante proveniente del Estado, Salario vital de 2 millones; salario vital para soldados, policías y 3 millones de adultos mayores en la pobreza; contratación con Juntas de Acción Comunal y organizaciones sociales y étnicas, entre otros) Todo esto lo que hizo fue mover el consumo, y con este la economía bajando notoriamente el desempleo.
Y ahora ADLE viene a decir que estamos en crisis.
De arrieros a rednecks
Por: @juanabotero
No sé si es en todo Colombia —espero que no— pero en Antioquia, la región que habito y donde nací y crecí la mayor parte de mi vida, hay un tufillo aspiracional del sueño americano creciendo silenciosamente y colándose en todos los rincones como una maleza que se come todo lo que encuentra. Una que nadie poda porque posee una aparente belleza, como el ojo de poeta.
La gente quiere parecerse a los gringos desde hace tiempo, pero con más fuerza ahora que la ultraderecha de Trump conquista a Latinoamérica. La gente hoy más que nunca consume desenfrenadamente cosas innecesarias, mantiene conversaciones superfluas sobre plata, yates, ropa, carteras y Toyotas —ahora Teslas— y empieza a repetir tonterías trumpistas y de sus seguidores, los llamados despectivamente cuellos rojos o rednecks.
Este es un fenómeno ético y estético que se puede observar en el cambio de valores, pero también —e incluso— en la forma de vestir de hombres y mujeres. Sudaderas de día, lentejuelas de noche, donde cuestan más los pijamas con los que salen a la calle que la ropa que dura en el tiempo.
Una región que había sido conocida por su pujanza, sencillez y prudencia con el dinero, trato cordial, conexión con el campo, valor por la familia, los amigos y la comunidad; ahora se parece más a estar en Miami: vulgar, despilfarrador, poco intelectual, con nula conexión con la naturaleza, llena de carros de lujo y muchas clínicas estéticas para inyectarse plástico en el cuerpo.
Cuando se recorre Medellín se puede ver que pululan las plantas de plástico, las fachadas falsas, los restaurantes de comida mala, poquita y costosa, pero instagrameable. Y sobre todo se empieza a sentir un cambio de comportamiento. Personas con personalidad impostada, con un lenguaje lleno de anglicismos y unos intereses vergonzosamente superficiales. Y claro, cómo no, un endeudamiento peligrosamente grande. Muy gringo. Los bancos lo confirman: la carga financiera de los hogares colombianos llegó al 38,4% en 2024 —casi cuatro de cada diez pesos de ingreso se van en pagar deudas— con una tasa de endeudamiento del 382% anual. Ya no ahorramos: compramos ahora y pagamos después, exactamente igual que ellos, y al igual que ellos, con tasas que nadie lee.
Ya otros han escrito sobre la falta de carácter de los colombianos o de la Patria Boba que avanza poco sin mucha transformación. Se ha hablado de un país que sintiéndose avergonzado de quién es, apropia de Estados Unidos una cultura ajena para comprar un sueño que no es suyo, para sentirse cómodo en su propia piel que le incomoda tanto. Y aunque la tendencia venía creciendo, en Medellín particularmente la gente se está enfermando de matchas, lattes, bowls, bótox, Golden Goose, jabones importados, ropa desechable: basura acumulada en las bodegas y en la cabeza.
Debo advertir que esto no es un asunto de clase, como seguro les encantará decir a los ideologizados. Esto es un fenómeno popular —y con popular me refiero a masivo— que no entiende de capacidad adquisitiva, ni de género, ni de nivel de estudios.
Hablo particularmente de Medellín, pero la trumpización de los países latinos es una realidad latente en las democracias vecinas. Sin embargo, en la capital de Antioquia este lamentable retroceso se ve agudizado principalmente por dos asuntos.
El reguetón como cultura de la exageración del cuerpo, de los carros de lujo, los diamantes en los dientes y las mujeres como objeto sexual; y el crecimiento de nómadas digitales y turistas norteamericanos para los cuales la ciudad se está rediseñando de arriba abajo. Los números son brutales: en 2025, Estados Unidos es el primer origen de visitantes a Medellín con más de 310.000 turistas, y cada mes llegan aproximadamente 8.300 nómadas digitales que trabajan en dólares y pagan en pesos, distorsionando precios y empujando a los locales a vivir cada vez más lejos de sus propios barrios. El resultado: los arriendos en Laureles subieron un 80% en apenas cuatro meses de 2023. Para captar ese capital, la ciudad no recibe a los visitantes con lo que es: se vuelve ellos. La Alcaldía tiene incluso un programa oficial llamado Medellínglish para anglizar la ciudad. La infraestructura turística creció un 884% desde 2014. Hay calles del Poblado donde hoy solo se habla inglés. No es cosmopolitismo. Es rendición.
La paradoja es feroz: muchos de esos nómadas huyeron de la cultura americana —de sus costos, su ritmo, su superficialidad— y encontraron en Medellín algo auténtico y diferente. En vez de ofrecerles eso, les estamos construyendo una réplica barata de lo que dejaron.
¿Por qué es peligroso esto? ¿Qué problema hay con quererse parecer a los gringos?
Los riesgos son muchos, pero mencionaré tres.
1. La agenda anti-derechos.
Hoy ser gringo para un colombiano es parecerse a la cultura Trump. Es decir, una cultura que bajo el nombre inventado de "anti-woke" —"anti-despertar"— defiende la familia tradicional y las llamadas Trad Wives: mujeres que hacen galletas todo el día en vestidos divinos y defienden la idea de que el hombre es el líder del hogar. Hay líderes cristianos en el Congreso de EEUU promoviendo el llamado Voto Familiar, en el que el hombre, el esposo, vota por toda la familia. Esta cultura importada promueve la reproducción, juzga la decisión de no tener hijos y sataniza a todo aquel con otro plan de vida: gays, mujeres solteras, hombres solteros.
Lo que se pierde, para ser más explícita: el derecho a la reproducción de las mujeres, el derecho al aborto, el derecho al voto de la mujer, los derechos de las parejas del mismo sexo. Cuando esa agenda se instala surgen movimientos como la manosfera, se evita que las mujeres estudien, que los homosexuales se expresen en público, que las mujeres participen en política.
Lo más revelador de todo es que Colombia importó los dos lados del debate americano sin entender ninguno. La izquierda adoptó el vocabulario identitario: woke, pronombres, interseccionalidad. La derecha adoptó el contra-movimiento: anti-woke, ideología de género. Ambos bandos hablan en traducción. El término "woke" no tiene equivalente en español antioqueño porque el fenómeno que describe nació de una historia racial específicamente estadounidense que aquí no ocurrió. Estamos peleando —con todo el ardor del mundo— una guerra cultural ajena, en términos prestados, sobre una realidad que no comprendemos del todo.
2. La pérdida de identidad y el sometimiento al mercado gringo.
Cuando un país no encuentra diferencial en su industria, imita productos y servicios que demostraron resultados en mercados norteamericanos. La pregunta "¿en qué somos buenos?" se cambia por "¿qué se vende?". Y solo un error en la pregunta mueve la economía completamente.
Colombia es ya el tercer mercado de comercio electrónico en Latinoamérica, con 14.400 millones de dólares en ventas digitales en 2024, proyectadas a 81.000 millones en 2027. Amazon, Temu y Shein dominan las preferencias de consumo, especialmente en Medellín. Compramos su basura porque somos el mercado, no el productor. Y mientras tanto, un paisa orgulloso entró al ranking de los grandes conglomerados familiares de Antioquia porque es dueño de veinte McDonald's. El sueño americano paisa ya no es ser el mejor en lo nuestro: es ser el mejor franquiciado de ellos.
3. La homogeneización que destruye justo lo que éramos.
Este es quizás el riesgo más silencioso. Medellín se volvió atractiva para el mundo precisamente por ser diferente: resiliente, cálida, creativa, con una identidad cultural que sobrevivió décadas de violencia. Eso fue lo que la puso en el mapa. Pero al copiar el modelo americano —en la arquitectura, en el consumo, en el lenguaje, en la política, en los valores— estamos destruyendo el único activo que nadie más tiene. Cuando un lugar huele igual, habla igual y consume igual que todos los demás, deja de tener razón de ser. Y el turista que venía buscando algo auténtico encontrará, con justa razón, que le quedaba más cerca Miami.
La identidad no es un lujo cultural. Es el diferencial económico más poderoso que tiene una región. Perderla no es progreso: es el negocio más estúpido y fragil que se puede hacer.
The Celtics are banking on Payton Pritchard making a Jalen Brunson-type leap, per @tomhaberstroh
“The Celtics trading [Jaylen] Brown is a bet that [Payton] Pritchard is their in-house version of New York Knicks guard Jalen Brunson, a diminutive player who didn’t fully show his talents until Luka Dončić was out of the picture.”
(Via @YahooSports )
BLOCKBUSTER: The Boston Celtics have agreed to trade Jaylen Brown to the Philadelphia 76ers for Paul George, two first-round picks and two second-round picks, sources tell ESPN.
El antiintelectualismo es una enfermedad mental porque te obliga a comportarte como un bully con gente que ha dedicado tiempo suficiente en un hobby como para haber perfilado y desarrollado su sentido del gusto más allá del producto de masas.
4 mentiras que dijo hoy Abelardo en su discurso:
1. "Gané sin estructuras políticas". Falso. Recibió el apoyo de todos los partidos tradicionales: la Casa Char, el uribismo, Fico, conservadores, liberales y cristianos.
2. "No recibir el apoyo de grupos económicos." Mientras a Cepeda los bancos le negaron créditos para su campaña, Abelardo recibió 36 mil millones de Sarmiento Angulo y el Grupo GEA.
3. "Cepeda tenía el apoyo del régimen socialcomunista de Petro". Colombia no es un régimen, no es socialista ni comunista. Funcionan los tres poderes y hay elecciones libres y es capitalista. Una mentira más.
4. "La prensa estuvo en mi contra". ¡Qué descaro! Tuvo los micrófonos de toda la prensa tradicional y Revista Semana fue su brazo de ataque contra Cepeda y el gobierno de @petrogustavo.
No solo fue mitómano en campaña, sino que también lo será en su gobierno.