Soy sacerdote católico de Valencia, España.
Trabajo en una parroquia, un colegio… y en un tanatorio municipal.
En mis ratos libres hago rap católico, troleo con Evangelio y predico en YouTube.
Si esperas un sacerdote calladito, aquí no es.
Si buscas fe con mordida… bienvenido.
👇 Hilo para saber dónde te has metido.
¿Qué narices es una nulidad matrimonial?
No es el “divorcio católico”, porque la Iglesia no coge un matrimonio válido que ha terminado mal y lo rompe porque la cosa salió fatal. Lo que hace es mirar hacia el origen: aquel día, cuando se dijo “sí quiero”, ¿nació realmente un matrimonio? Y esto cambia todo, porque un matrimonio puede fracasar siendo válido, y una boda puede haber sido preciosa por fuera pero tener un problema grave en la raíz
La respuesta cristiana seria no consiste en negar el gemido de la creación, sino en entenderlo dentro de un mundo creado bueno, pero todavía no consumado.
El capítulo 8 de la Carta a los Romanos no dice que la creación esté de maravilla, sino que gime con dolores de parto. Y que la fe cristiana no termina en la selva, ni en la muerte, ni en el polvo frío de un universo sordo, sino en Cristo resucitado y en una creación llamada a ser restaurada.
Ojo: ya sé que esto es café para cafeteros :D
Por ello, he respondido al argumento de @LatFilosof en este vídeo: https://t.co/enI6EiHFho
Rickard Karlsson, @LatFilosof , publicó en Substack un artículo titulado “The Best Argument Against God”, donde sostiene que el sufrimiento animal a lo largo de la evolución es quizá uno de los argumentos más fuertes contra Dios.
Y no lo plantea como una pataleta atea de internet, sino como una objeción probabilística seria: si la naturaleza es ciega, millones de años de depredación, enfermedad, extinción y dolor no sorprenden demasiado; pero si existe un Dios bueno y providente que cuida de sus criaturas, entonces hace falta una respuesta mejor que encogerse de hombros con incienso.
También sería una salida pobre decir que los animales no importan porque no son personas humanas. La fe católica distingue claramente al ser humano del resto de criaturas, pero no convierte a los animales en objetos sin valor. El Catecismo dice que son criaturas de Dios, rodeadas por su solicitud providencial, y que hacerles sufrir inútilmente es contrario a la dignidad humana.
Así que no, el cristiano no puede defender a Dios fingiendo que el dolor animal es ruido de fondo del universo.
¿Entonces por qué preguntan por el noviazgo, la libertad o los primeros meses de convivencia? Porque muchas veces lo que explota después ya venía cargado desde antes. No se trata de hurgar en la intimidad ni de buscar trucos para “ganar” la nulidad; se trata de mirar una historia ante Dios y ante la Iglesia, sin convertir el dolor en teatro ni el matrimonio en plastilina.
Lo explico en este nuevo vídeo de Derecho Canónico:
https://t.co/TBZiGfZz2Y
¿Qué narices es una nulidad matrimonial?
No es el “divorcio católico”, porque la Iglesia no coge un matrimonio válido que ha terminado mal y lo rompe porque la cosa salió fatal. Lo que hace es mirar hacia el origen: aquel día, cuando se dijo “sí quiero”, ¿nació realmente un matrimonio? Y esto cambia todo, porque un matrimonio puede fracasar siendo válido, y una boda puede haber sido preciosa por fuera pero tener un problema grave en la raíz
¿Y qué mira el tribunal?
No está intentando decidir quién fue el bueno y quién fue el desastre. Eso a veces es lo que uno busca cuando llega herido, pero una causa de nulidad no va de repartir razón emocional. La clave está en el consentimiento: si hubo libertad real, si la persona entendía lo que hacía y si quería de verdad lo que estaba prometiendo. Porque decir “sí” con la boca no siempre significa querer el matrimonio por dentro
Hoy a las 21h de España tendremos directo en youtube, comentando el discurso del Papa León XIV en las Cortes Generales. Allí os espero.
Enlace del Directo: https://t.co/J2dFByVSLL
Discurso: https://t.co/DEsa1hOFvf
Hoy a las 21h de España tendremos directo en youtube, comentando el discurso del Papa León XIV en las Cortes Generales. Allí os espero.
Enlace del Directo: https://t.co/J2dFByVSLL
Discurso: https://t.co/DEsa1hOFvf
TEXTO ÍNTEGRO del Discurso del Papa León XIV ante el Congreso español, publicado por la Santa Sede.
(Evitemos recurrir a fuentes no oficiales)
https://t.co/DEsa1hOFvf
La Iglesia tiene que hablar de inmigración con más hondura que una ONG sin noción de Estado y con más humanidad que un Ministerio del Interior con alzacuellos. Si solo habla de acogida, sin ley, sin deberes y sin bien común, termina fabricando resentimiento. Si solo habla de fronteras, expulsiones y castigo, sin dignidad humana, termina fabricando crueldad.
El problema de la regularización extraordinaria no se resuelve diciendo "papeles para todos" ni diciendo "fuera todos". Eso sirve para calentar a la parroquia ideológica de cada cual, pero no para ordenar una sociedad. Hay personas que ya viven aquí, trabajan aquí, cuidan ancianos, limpian casas, recogen fruta y siguen atrapadas en una irregularidad perfecta para que las exploten. Pero también hay inmigrantes que vinieron legalmente, esperaron años, cumplieron requisitos y ven cómo el sistema parece premiar el atajo mientras convierte la vía legal en un calvario.
Ahí la Iglesia debería decir algo más completo: Dignidad humana, sí; impunidad, no. Acogida, sí; barra libre, no. Regularización con arraigo real y controles serios, sí; decisiones políticas bendecidas sin preguntas, no. Protección de menores, víctimas de trata y solicitantes reales de asilo, sí; pero también expulsión proporcionada de delincuentes graves, ayudas ordenadas, integración real, respeto a la ley, idioma, deberes y defensa del español pobre que vive en barrios donde ya faltaban médicos, vivienda, plazas escolares y seguridad.
Este vídeo va de eso, de no comprar el paquete completo de ningún partido y mirar la inmigración desde el Evangelio entero, no desde el Evangelio recortado para que le venga bien a mi tribu política.
👇👇👇
https://t.co/UGyQHtPTYd
La Iglesia tiene que hablar de inmigración con más hondura que una ONG sin noción de Estado y con más humanidad que un Ministerio del Interior con alzacuellos. Si solo habla de acogida, sin ley, sin deberes y sin bien común, termina fabricando resentimiento. Si solo habla de fronteras, expulsiones y castigo, sin dignidad humana, termina fabricando crueldad.
El problema de la regularización extraordinaria no se resuelve diciendo "papeles para todos" ni diciendo "fuera todos". Eso sirve para calentar a la parroquia ideológica de cada cual, pero no para ordenar una sociedad. Hay personas que ya viven aquí, trabajan aquí, cuidan ancianos, limpian casas, recogen fruta y siguen atrapadas en una irregularidad perfecta para que las exploten. Pero también hay inmigrantes que vinieron legalmente, esperaron años, cumplieron requisitos y ven cómo el sistema parece premiar el atajo mientras convierte la vía legal en un calvario.
Ahí la Iglesia debería decir algo más completo: Dignidad humana, sí; impunidad, no. Acogida, sí; barra libre, no. Regularización con arraigo real y controles serios, sí; decisiones políticas bendecidas sin preguntas, no. Protección de menores, víctimas de trata y solicitantes reales de asilo, sí; pero también expulsión proporcionada de delincuentes graves, ayudas ordenadas, integración real, respeto a la ley, idioma, deberes y defensa del español pobre que vive en barrios donde ya faltaban médicos, vivienda, plazas escolares y seguridad.
Este vídeo va de eso, de no comprar el paquete completo de ningún partido y mirar la inmigración desde el Evangelio entero, no desde el Evangelio recortado para que le venga bien a mi tribu política.
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https://t.co/UGyQHtPTYd
@pepephone luego de varias incidencias abiertas sin tener solución, lamento deciros que voy a hacer la portabilidad de mis líneas a otra compañía. Solo necesito haceros una última pregunta: Habiéndose iniciado el mes, ¿el cobro que luego os hagáis será solo de los días transcurridos o la totalidad del mes? Gracias
En el vídeo que acabo de subir sobre el fenómeno Bukele digo esto porque creo que ahí está una de las claves del debate: cuando el Estado abandona al ciudadano decente, luego no puede sorprenderse de que la gente pida mano dura.
Vídeo completo: https://t.co/87t5cQitDZ
No publico esto hoy por casualidad.
El presidente @nayibbukele acaba de cumplir 7 años gobernando El Salvador, y no pocos en Latinoamérica vuelven a mirar hacia allí con una mezcla rara de admiración, inquietud y envidia.
Con el ambiente electoral que se está respirando en tantos países, especialmente en Perú, creo que hay una pregunta que no conviene despachar con superioridad europea de sobremesa: ¿Por qué tanta gente dice “yo también quiero un Bukele”?
En el vídeo que acabo de subir sobre el fenómeno Bukele digo esto porque creo que ahí está una de las claves del debate: cuando el Estado abandona al ciudadano decente, luego no puede sorprenderse de que la gente pida mano dura.
Vídeo completo: https://t.co/87t5cQitDZ
Por eso he querido hacer esta reflexión. No para hacerle la ola a Bukele. Tampoco para repetir el sermón automático de cierta prensa europea que mira Latinoamérica como si fuera un laboratorio moral. Hablo como cura, como latino, como peruano que vive en España pero no ha dejado de mirar lo que pasa en su tierra.
Si un pueblo lleva décadas tragando corrupción, abandono y violencia, ¿de verdad sorprende que muchos digan “yo también quiero un Bukele”?
El vídeo ya está público para todos:
https://t.co/Km8pc2E0QF
No publico esto hoy por casualidad.
El presidente @nayibbukele acaba de cumplir 7 años gobernando El Salvador, y no pocos en Latinoamérica vuelven a mirar hacia allí con una mezcla rara de admiración, inquietud y envidia.
Con el ambiente electoral que se está respirando en tantos países, especialmente en Perú, creo que hay una pregunta que no conviene despachar con superioridad europea de sobremesa: ¿Por qué tanta gente dice “yo también quiero un Bukele”?
Hay gente que habla de Bukele como si todo se redujera a “derecha”, “autoritarismo” o “populismo”.
Vale, discutamos eso. Pero antes hagamos el ejercicio completo: ponte en la piel de una madre que no sabe si su hijo vuelve, de un comerciante que paga extorsión, de un trabajador que cruza media ciudad con miedo, de un país donde la justicia llega tarde, mal o nunca. Cuando un pueblo se cansa de vivir así, pedir orden no siempre es ideología, a veces es puro instinto de supervivencia.