ㅤㅤ‘ Jefa de un teatro, eso es una gran sorpresa. ’
Sonrisa mostró, sus orejas se movieron con bastante ánimo al escuchar aquellas palabras, pues su curiosidad se aviva con facilidad.
ㅤㅤ‘ Lo imagino, pero mientras sea en defensa propia no hay nada que alegar. ’
"Solo soy jefa del teatro ambulante, las únicas personas que han muerto en mis manos han sido solo actuaciones dramáticas"
—Entrelazó los dedos de ambas manos para luego estirarse un poco, crujiendo algunos huesos—
"Aunque algún brazo si he roto, no te voy a engañar"
ㅤㅤ‘ Esa es una gran profesión, muchos quieren serlo pero no lo logran, otros están destinados, pero no lo desean. ’
Suave risilla escapó de sus labios, el dulce pero firme agarre ajeno le daba ternura, pero le demostraba que lo hacía con buena intención.
Fue un reflejo, pero miró en la dirección en la que comenzó a caminar el hombre como un visual rápido antes de dar dos zancadas y colocarse a su lado. Tomó su brazo con cuidado, atrapándolo con el suyo y manteniéndolo cerca para guiarlo adaptándose al ritmo adverso.
Con una suave risita empezó a caminar con pasos cortos y lentos, esperando ver qué ritmo impondría la contraria.
ㅤㅤ‘ Perdona mi pregunta pero, ¿A qué te dedicas?. ’
Su cabeza se movió con curiosidad, ¿Que tanto pensaba aquella joven mujer?, le encantaría saberlo, pero no era momento, pues aquel firme agarre le sorprendió, no esperaba encontrarse con alguien así.
ㅤㅤ‘ Me ayudarás a no tropezar con algún obstáculo que este por ahí. ’
Llevaba unas lunas dedicándose a los trabajos remunerados y aleatorios ahí por donde iba para conseguir algo de dinero, por lo que no veía nada negativo en ello. Dudó, eso sí, unos segundos apenas notorios antes de sostener la mano ajena entre la suya mucho más pequeña
ㅤㅤ‘ Si, puedes solicitar en algún banco o con el jefe de alguna aldea el cambio justo por las monedas que traes, algo así como un intercambio, así no tendrás problemas a la hora de comprar algo o buscar asentamiento. ’
Su mano le estiró en dirección de la joven[>]
— ¿Beneficio?
Recibir ayuda resultaba extraño. No tenía costumbre, pero también se le antojaba un problema. ¿Eso no parecía una trampa? Inconscientemente, ya estaba alerta.
ㅤㅤ‘ Si gustas, puedo ayudarte con ellas, en mi tienda te daré las que necesites. ’
Musitó el rosado con calma, como si entendiera aquellos leves cambios en sus palabras.
ㅤㅤ‘ También puedo enseñarte a tener algún beneficio cuando pases a otros lugares o reinos. ’
— Tengo... monedas de oro y plata — aunque no demasiadas — de otros lugares, ¿Servirían?
La duda tintaba el tono de voz del hada, quien permanecía totalmente pensativa.
Leve risita risueña escapó de sus labios, con un movimiento de su mano se tapo para no molestar a la contraria.
ㅤㅤ‘ Imperiales, en sus tres categorías, moneda de oro, plata y bronce, ¿Alguna duda más?. ’
ㅤㅤ‘ Estás en el pueblo de Heilhei, estás ubicada muy al oriente de cualquier palacio o reino. ’
Pequeña curiosidad nació en el vulpino al escuchar esa pregunta, ¿Si era una pasajera? O ¿Solo estaba perdida?.
ㅤㅤ‘ ¿Necesitas algún tipo de ayuda?. ’
Miró a su alrededor, frunciendo el ceño mientras intentaba entender donde estaba realmente.
— Aún no había hablado con nadie, así que lo agradezco. ¿Dónde estoy exactamente?
ㅤㅤ‘ Comprendo, pues te doy la bienvenida por si nadie más te a dado un saludo. ’
Sus labios se curvaron en una linda sonrisa a ojos cerrados, ladeando su cabeza y alzando levemente su mano con suaves movimientos de un lado a otro, el vulpino saludo.
ㅤㅤ‘ No te preocupes, es algo normal. ’
Risita soltó sin más, su cabeza ladeó un poco y orejas movió buscando reconocer su voz.
ㅤㅤ‘ ¿Eres nueva por aquí?. ’