A medida que pasa el tiempo, más entiendo por qué la gente se sumerge en la jardinería, la repostería, la lectura y largos paseos. No porque la vida se volviera aburrida. Porque la paz se volvió valiosa.
Mi parte favorita de la biblia es cuando Jesús, en vez de decirle a las mujeres como vestirse, le dice a los hombres que se arranquen sus ojos y corten las manos si no son capaces de controlarse