“Una generación de ovejas pronto engendra un gobierno de lobos”.
E.R. Murrow
(*) y oveja no es solo la que asiente fatídicamente mientras otros dibujan su destino. Oveja es también la que se comporta como rebaño.
"Esta vez el problema no fue un iceberg, sino la imbatible estupidez humana. Nadie pensó que la IA pudiera desconectarse; pero ocurrió: fallo, apagón, silencio digital, barco a la deriva entre los hielos sin nadie responsable al timón".
Jueves, 2026.
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🎼💕 Esta noche la ópera vuelve a latir con fuerza en 'ARIA, locos por la ópera'. #AriaRTVE
Hoy damos la bienvenida a cinco nuevos aspirantes dispuestos a demostrar que el género está más vivo que nunca.
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“La inteligencia artificial no es peligrosa por ser artificial, sino porque piensa fuera del sujeto. El riesgo no es la máquina, sino la renuncia humana a pensar.”
Giorgio Agamben
Qué bonito encontrarse con una película en la que todos tienen sus razones y las exponen de manera directa o velada.
Qué estimulante una propuesta más preocupada por lanzar preguntas que por ofrecer respuestas.
Qué significativo que parte de la crítica no sepa qué hacer con ella.
#AdaByronLaTejedoraDeNumeros en la @salarussafa.
Cautivadora obra de teatro sobre la poesía de los números y el talento natural de la hija de Lord Byron. Grandes interpretaciones. ¡¡Muy recomendable!!
#AdaByronLaTejedoraDeNumeros reúne matemáticas, poesía y teatro. Su protagonista puso los cimientos de la informática en el siglo XIX. Conoce su vida apasionante y porqué decidió ser enterrada junto a Lord Byron, el padre al que nunca conoció.
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“Las películas, el fútbol, la cerveza y, sobre todo, los juegos de azar llenaban el horizonte de sus mentes. Mantenerlos en control no era difícil.”
— George Orwell, 1984
“Dos personas me han hecho la misma pregunta: ¿para qué sirve la poesía? Y yo les he dicho: bueno, ¿para qué sirve la muerte? ¿para qué sirve el sabor del café? ¿para qué sirve el universo? ¿para qué sirvo yo? ¿para qué servimos? Qué cosa más rara que se pregunte eso”.
Borges.
“Me percaté entonces de que la alegría es un estado del alma y no una cualidad de las cosas; que las cosas en sí mismas no son alegres ni tristes, sino que se limitan a reflejar el tono con que nosotros las envolvemos”.
Miguel Delibes
No se le puede negar a Eusebio Poncela que vivió como quiso, que hizo siempre lo que le vino en gana, que no se plegó a las exigencias de nadie más que a las de su vocación, que vivió la vida plenamente, no solo en sus momentos más dulces y fáciles, también en los más arriesgados y amargos, que se atrevió a probarlo todo, que fue un genio y un bocachancla.
No se le pudo negar que siempre supo quién era. Y que además quería ser exactamente quien era. Porque detestaba la hipocresía, y decía que la hipocresía envejecía el alma. No se le puede negar que decidió ser él mismo sobre todas las cosas. Que también lo pagó caro.
No se le puede negar a Eusebio Poncela que tenía razón cuando decía que los hombres valientes no viven para siempre, pero que los precavidos en realidad no viven.