“El Estado no debe enseñar, sino que debe permitir enseñar. Todos los monopolios son detestables, pero el peor de todos es el monopolio de la educación”
Frédéric Bastiat
@LCI@SabrinaRoubache Je vois pas le problème, on divise les cours paf 2, pas de vacances intermédiaires, sport musique etc l’aprem, c’est moins cher et ça arrange tout le monde
🚨 ÚLTIMA HORA: FOX NEWS EXPONE LA MAQUINARIA GLOBAL ANTIISRAELÍ.
Una investigación de Fox News revela una coalición con sede en Londres que coordina protestas antiisraelíes en todo el mundo.
La investigación identificó 179 organizaciones y 322 eventos planificados, con mensajes coordinados, materiales de protesta y estrategias para bloquear ciudades, rodear edificios gubernamentales y paralizar negocios.
La red incluye a CodePink y figuras políticas, y mantiene vínculos financieros con organizaciones investigadas por el Congreso por presunta influencia del Partido Comunista Chino.
No son simples protestas espontáneas: es una campaña política internacional para presionar y aislar a Israel.
Fuente: Fox News / JNS
Scott Ritter annonce la fin des Séouds et de Ben Salmane
Contexte : Les houtis ont démontré la vulnérabilité du royaume aprés plusieurs frappes sur des aéroports et des infrastructures énergétiques
Ben Salman est acculé et se cache dans des bunkers
Des prophéties se réalisent !
@rglucks1 Bon perd pas de vue mon cher Raphaël, que l’extrême droite (fantasmé en grande partie mais bon) existe en réaction au socialisme.
Plus de socialisme = plus d’extrême droite 😉
Tu es le premier à avoir enterré le PS alors continue !
@le_Parisien On peut remercier Raphael pour ce combo que tout le monde rêvait :
- faire tomber le parti socialiste définitivement
- Mettre Salamé en congé
C’est la chance du champion ça
Hola, soy palestino. 🇵🇸
Y como la honestidad es poco común en mi política, permítanme confesar algunas cosas.
1947. La ONU me ofreció un estado. Junto a Israel. Fronteras, independencia, reconocimiento. Dije que no. Mis líderes prometieron que la guerra "arrojaría a los judíos al mar". En cambio, lo perdí todo y lo llamaron catástrofe. No porque no me ofrecieran un estado, sino porque lo rechacé.
1948–2025. Los estados árabes podrían haberme integrado, dado derechos, pasaportes, dignidad. En cambio, me encerraron en campos de refugiados durante generaciones, para que siguiera siendo un arma contra Israel. Construyeron palacios para ellos y cárceles para mí. Me usaron como propaganda, no como personas.
1967. Tras otra guerra perdida, podría haber construido un estado en Cisjordania y Gaza. En cambio, insistí en "ni paz, ni reconocimiento, ni negociaciones". Tres noes. Cincuenta años después, sigo sin Estado. Resulta que el rechazo no paga el alquiler.
Oslo, década de 1990. Israel dijo: «Intentémoslo». Me dio autonomía. Armas para la policía. Miles de millones en ayuda. ¿Qué hicieron mis líderes? Robaron el dinero, armaron milicias y lanzaron una intifada. Atentados suicidas en lugar de escuelas. Cohetes en lugar de fábricas.
Gaza, 2005. Israel se fue por completo. Sin colonos, sin soldados. Tuve la oportunidad de convertir Gaza en un Singapur mediterráneo. Voté por Hamás. La convirtieron en Mogadiscio junto al mar. ¿Miles de millones en ayuda? Túneles, cohetes y palacios para sus líderes, mientras mi gente come comida enlatada en la oscuridad.
¿Democracia? No he tenido elecciones en casi 20 años. Hamás mata a los disidentes en Gaza. Fatah los encarcela en Cisjordania. Mis líderes cancelan elecciones porque están demasiado ocupados luchando por el poder.
Religión. En lugar de construir un futuro, pongo a clérigos en televisión enseñando a los niños a odiar a los judíos. Glorifico a los "mártires" que hacen estallar autobuses. Crío a mis hijos con canciones de sangre y fuego en lugar de libros y ciencia. Cambio la esperanza por la guerra santa.
Mundo árabe. Los regímenes árabes me llaman "hermano". Pero pregúntenles cuántos palestinos pueden vivir libremente en Líbano, Siria, Egipto o Kuwait. Me excluyen, pero celebran mi muerte, porque mi muerte es su excusa.
Absurdo. Sigo diciendo que quiero "construir un estado". E irónicamente, justo al lado está Israel: el vecino que construyó una democracia próspera, una potencia tecnológica, granjas en el desierto, ciudades de polvo. Sin petróleo, sin riqueza infinita, solo coraje. Podría haber aprendido, copiado, colaborado. En cambio, elegí la envidia y la rabia.
Obsesión antijudía. Podría haber aceptado a los judíos como vecinos. Podría haber dicho: "Dos naciones, dos estados". En cambio, repito: "Del río al mar". En lugar de exhibir el honor, la hospitalidad y la rica cultura árabe, mostré solo la cultura de la espada: la ira, el extremismo y la sangre. En lugar de gritar salaam (paz) a los israelíes, grité muerte a los judíos. Y luego finjo sorprenderme cuando los israelíes no confían en mí, cuando están enojados, decepcionados y convencidos de que no quiero coexistencia en absoluto.
Responsabilidad. Culpo a Israel de todo. Siempre. ¿Mis líderes roban miles de millones? Culpa de Israel. ¿Hamás dispara cohetes desde hospitales? Culpa de Israel. ¿Glorifico la muerte más que la vida? Culpa de Israel. La responsabilidad no es mi fuerte.
Soy palestino.
Podría haber construido una nación, muchas veces. Elegí el rechazo, la corrupción y la guerra sin fin. Podría haber vivido en paz con Israel, pero elegí vivir a la sombra de su destrucción.
Así que sí, soy una víctima. Pero con demasiada frecuencia, soy víctima de mis propios líderes, de mis propias decisiones y de mi propia negativa a abandonar el odio.
Y esa, querido lector, es la tragedia que nadie quiere admitir.
THE ACACIA
The acacia, with its hardy wood, enduring green foliage, and remarkable power of survival beneath an unforgiving sun, has long furnished Freemasonry with an emblem of profound moral significance. Rooted in difficult soil and sustained through seasons of drought, it presents to the contemplative mind an image of constancy amid the changing fortunes of earthly existence.
In Masonic literature, the acacia has traditionally been associated with fidelity, remembrance, and the persistence of life. Its verdure speaks of that principle of endurance by which the memory of worthy deeds survives the passing of generations. The living branch becomes a fitting emblem of those affections and obligations which neither distance nor the passage of years should diminish.
There is a solemn instruction in the steadfastness of this humble tree. As its roots maintain their hold upon the earth through adversity, so must the upright man preserve his allegiance to truth, his fidelity to duty, and his reverence for those who have preceded him.
The acacia thus teaches a quiet and enduring lesson: that a virtuous life leaves its impress upon the world, that honorable memory demands faithful guardianship, and that the good which a man cultivates may continue to bear fruit long after his own earthly labors have ceased.