Mientras dormías anoche, completamente inmóvil en tu cama, nuestra galaxia se desplazó millones de kilómetros a través del cosmos. Te despertaste en la misma habitación, en el mismo planeta, pero inimaginablemente lejos de donde estabas la noche anterior.
La Vía Láctea no se desliza silenciosamente por el universo. Está corriendo a través del espacio a unos 600 kilómetros por segundo, llevando consigo miles de millones de estrellas, planetas y todo lo que hay en ellos en el viaje.
Es un buen recordatorio de que incluso cuando la vida parece inmóvil, siempre estás en movimiento.
Si bien son visualmente impresionantes, estas actuaciones también muestran los riesgos reales por la profundidad incierta y la fuerza del impacto al entrar en el agua. Son proezas que requieren experiencia y conocer bien la zona.
Gente que no conquista al mundo porque no quiere…
Un trabajador de la construcción motorizó una carretilla y convirtió un trabajo agotador en un movimiento sin esfuerzo.