@MaraelMilagros Debe ser muy fácil acusar sin necesidad de demostrar. Una persona pierde su trabajo, dañan su imagen y se enfrenta a todo dando la cara. Pero las “supuestas” víctimas se sacian de justicia solo con haber logrado un despido, sin exposición, testimonio, ni proceso judicial.
@DCoronell Una pregunta señor “juez” ¿cuando un narcotraficante contrata a un abogado para su defensa, con qué dinero le paga los servicios prestados al abogado?, será acaso que los pagos se deben hacer únicamente con recursos legales?
No, yo no soy del gobierno.
Simplemente, sé sumar, dijo la Periodista de Bolivia,
y le cerró el hocico a este ignorante que quiere tumbar al Presidente.
En toda mi vida como adulto votante, he tenido muy pocas victorias electorales.
Siempre me he considerado una persona de centro, pragmática en lo electoral, intentando alinear mi posición entre lo económico y lo social. Esto me llevó, en su momento, a ser mockusiano y fajardista en términos presidenciales.
Sin embargo, últimamente he estado tratando de entender con mayor profundidad qué significa realmente ser de centro. Durante mucho tiempo lo concebí como una posición en la que uno no pertenecía ni a la derecha ni a la izquierda, y que implicaba no dialogar con ninguno de esos extremos. Hoy me doy cuenta de que esa visión también puede volverse dogmática.
Al observar a Paloma Valencia y a Juan Daniel Oviedo, su fórmula conjunta, y la incomodidad que generan al defender la idea de “construir entre diferentes”, tuve un punto de quiebre que me llevó a replantear mi definición de centro.
Entiendo ahora que es precisamente esa incomodidad la que define, para mí, el verdadero centro.
Ser “de centro” como excusa para no escuchar ni a un lado ni al otro termina siendo otra forma de dogmatismo. Es una postura que evita la reflexión, la apertura y que puede volverse arrogante y excluyente.
Paloma tiene unas posiciones; Oviedo, otras. Pero su disposición a intentar trabajar juntos, incluso a riesgo de incomodar a sus propias bases, representa a mis ojos un ejercicio genuino de centro. Es difícil, es incómodo, cuestiona y nos saca de posiciones binarias que resultan fáciles. Y justamente ahí está el valor. La incomodidad es parte esencial de conversar con quienes no piensan igual.
Mi conclusión es que el centro no es un lugar fijo ni una corriente política en sí misma. Es un punto de encuentro entre polos opuestos. Es un ejercicio permanente.
Un ejercicio que hoy veo representado en la fórmula Paloma–Oviedo.
Eso me lleva, por primera vez, a considerar votar por el Centro Democrático y, al mismo tiempo, por alguien con quien no comparto ciertas posiciones concretas, particularmente en temas relacionados con Israel.
Y eso implica algo fundamental. Toca hablar. Sin dogmas. Sin arrogancia.
Votaré por @PalomaValenciaL como presidenta y por @JDOviedoAr como vicepresidente.
#palomavalencia #JuanDanielOviedo #colombia #eleccionespresidencialescolombia
@DanielSamperO@losdanieles La justicia no debería depender de la política, ni de la influencia de los medios de comunicación. Los políticos pasan de héroes a villanos y viceversa, todo es relativo al beneficiario que los observe.
Las #cachacas y #cachacos somos quienes por nacimiento o adopción hacemos de Bogotá nuestra casa y la queremos sin importar nuestro origen o acento. Hoy la ciudad nos necesita. En mi caso, me comprometo a trabajar desde la cámara para recuperar el civismo que tanta falta nos hace
Un candidato a la Cámara por Bogotá, según Res. 227-21 @CNE_COLOMBIA, se podría gastar en promedio en su campaña $1.116 millones. Indecente que políticos despilfarren esas millonadas. Por eso, mi campaña será COSTO 0, principio que compartimos con @Juan_Florez, que va al senado.
Cuál es el candidato del Uribismo para 2022? Zuluaga, Cabal, Thomas o alguien que aún no conocemos?. Ya que están más concentrados en criticar adversarios, que en las propuestas de su propio partido.