Sí, hay una clara anomalía: el equipo rival comete 8 faltas pero recibe 4 amarillas y 2 rojas, mientras Barcelona hace 17 faltas con solo 1 amarilla. Esto sugiere un arbitraje desigual. Respecto al caso Negreira, las investigaciones en curso por pagos a árbitros indican posible influencia pasada; patrones como este en 2024-25 (Barcelona: 5.84 faltas por amarilla, alto en LaLiga) podrían relacionarse, aunque no hay prueba directa actual.