No discuto con gente loca, fanática extremista o que excusa terroristas. Simplemente las bloqueo. No insista. Si no le gusta mi post, haga el suyo con su idea y listo. No joda, ciao, Que Dios lo bendiga, No al terrorismo, tomen café, sean felices. 🤣🤣🤣
@DiaaDiaPa@elmetrodepanama@TraficoCPanama Andar en metro a las horas pico es como ir a la selva, cero respeto y cero modales. Vi ayer como hombres sanos y jovenes, corren a entrar de primero para sentarse y quedan las señoras mayores, damas con bebes y niños pequeños parados. Y ni hablar para bajar.
Nunca hagas daño a alguien cuyo unico pecado ha sido amarte y cuidarte desde que naciste. La vida da muchas vueltas y algun día te lo mostrará en primer plano.
Para eso me gustan esos neoliberales de clóset, Javier Bardem, Penélope Cruz y Rosalía, tres socialistas disfrutando trato VIP en el país capitalista que tanto critican.
El alma esta hecha para conectar con Dios, si no lo tienes en tu corazón, lo más probable es q se conecten otras cosas nada buenas, como la ira, el odio, la envidia, .. aja asi como Bluetooth. 😎
@RixxGates@Jhonffonseca Bueno, los baños de hombres siempre estan sucios, y puede haber otro idiota adentro q salga con las bolas al aire y diga q tiene derecho porque es el baño de hombres. El joven encontró el baño vacio y llevo a las niñas no tiene nada de malo, ninguna madre le habría dicho nada.
llevo muchos años trabajando cara al público y es increíble como la gente q mejor te habla es siempre atractiva y los que peor te tratan son unos feos cara de culo
@criticaenlinea Este tipo de gente son un peligro en la U. , son un eterno grito retrogrado, los estudiantes tienen derecho a tomar todos los talleres q quieran, no estamos en Cuba.
No importa cuánto ames a un hombre, tu amor no le va a ganar nunca a su crianza, a los años donde nadie lo escuchó, a los padres que no lo vieron, a la idea mediocre del amor con la que creció. Y mucho menos a su fachada de autosuficiencia.
Mi mamá vendía tamales afuera de la secundaría para pagar mi uniforme. Yo fingía no conocerla frente a mis amigos. Años después, cuando me gradué de la universidad, le regalé el título enmarcado y le pedí perdón. Me abrazó sin decir nada, pero lloró como nunca. Hoy vendo tamales con ella los fines de semana, y cada cliente que llega es un recordatorio de lo que ella hizo por mí. Nunca es tarde para reconocer los sacrificios de mamá.