¿Quién es el líder Muin al-Arabid capturado por #Israel hace un par de días en #Gaza?
🇮🇱🔥🇵🇦
- La cantidad de operaciones militares que suceden a diario en Gaza es tal que simplemente paso de publicarlas, pero haber capturado a Muin al-Arabid no es poca cosa.
- Al-Arabid es el jefe del aparato de seguridad interior, o sea del equivalente en Gaza del FBI en EEUU o del Shabak (Shin Bet) en Israel.
- Haberlo rastreado durante semanas a la espera de tener esa ventana de tiempo especifica que requiere capturar viva a una persona dispuesta a inmolarse con tal de evitarlo, revela la brillantez del trabajo del Shabak: inteligencia muy precisa, un seguimiento sostenido y una planificación y ejecución extremadamente cuidadosa.
- Su captura con vida aportará al Shabak información sumamente valiosa.
Shalom 🍷
¡Ah, qué ahora el reto viral en Tik Tok Gaza es grabarse tirándose comida a la cara - en medio de una "hambruna" -!
Lo dicho: se mean en la cara de Occidente, dicen que es lluvia, y encima cobran por el dantesco espectáculo.
Palestinos.
Siempre agrediendo.
Siempre perdiendo.
Siempre chillando que son las víctimas.
Siempre con la complicidad de la prensa.
Todo en el mismo video, y no dura ni un minuto.
Siempre es buen momento para evidenciar como comunistas y nazis tipo Isabel Peralta comparten la misma cochiquera atestada de mierda.
👅Paladares gourmet de inmundicia.
El presidente del Gobierno, @sanchezcastejon, miente descaradamente.
En su entrevista a la Cadena SER hoy, volvió a mentir, acusando sorprendentemente a Israel de difundir información falsa sobre los sucesos de Ceuta.
Esto es una mentira descarada.
Seguir difundiendo mentiras difamatorias no desviará la atención del vergonzoso fracaso de Sánchez en la gestión de los asuntos de su país.
Viendo la casa en la que se ha criado...
Su madre, Pilar Bardem, compartía que en Israel «apenas mueren 150 personas de cáncer al año» frente a «1.500 al día en España», y el texto que difundía decía que «el sionismo controla la medicina y nos quiere a los no judíos (goyim) enfermos» y que «impulsa la quimio» como gran negocio.
No era una crítica a Netanyahu. Era el libelo de siempre: el judío envenena, el sionista enferma al resto.
Viendo la casa en la que se crió Javier Bardem, ya no extraña nada: ni el «genocidio» a gritos, ni comparar a las FDI con nazis, ni la chapita ni el puño marxista en la alfombra roja. El discurso no nació en Hollywood. Se mamó en casa.
La hipocresía es la misma de siempre: se difama a Israel y se corre al hospital judío cuando conviene.
🎯🪖 LOS CAZADORES DEL 7 DE OCTUBRE: Israel revela una unidad secreta que elimina a los terroristas del 7 de octubre
Las FDI y el Shin Bet reconocieron abiertamente en una entrevista lo que muchos sospechaban desde hacía tiempo: la creación de una unidad especial encargada de rastrear y eliminar a cada uno de los terroristas que participó en el ataque del 7 de octubre, abusó de rehenes, mantuvo rehenes en cautiverio o participó en las ceremonias de liberación de rehenes. Los líderes de Hamás que organizaron el ataque también fueron incluidos en la lista.
La unidad, llamada Nili, ha logrado hasta ahora éxitos sorprendentes, eliminando a más de la mitad de los aproximadamente 5.000 terroristas de su lista.
Es falso afirmar que Israel está cometiendo un genocidio.
Basta una sola pregunta para comprobarlo.
¿Qué tribunal internacional declaró que Israel está cometiendo un genocidio?
La respuesta es contundente.
Ninguno.
Ni la Corte Internacional de Justicia.
Ni la Corte Penal Internacional.
Ni ningún otro tribunal con competencia para hacerlo.
La Corte Internacional de Justicia, en el proceso iniciado por Sudáfrica, jamás declaró que Israel hubiera cometido un genocidio. Únicamente dictó medidas provisionales mientras el proceso continúa. El juicio sobre el fondo permanece abierto y todavía no existe una sentencia que concluya que Israel cometió ese delito. De hecho, Sudáfrica solicitó una prórroga para continuar presentando pruebas que aún no logró producir.
La Corte Penal Internacional tampoco condenó a ningún funcionario israelí por genocidio. Las actuaciones impulsadas por la Fiscalía y las órdenes de arresto emitidas se refieren a presuntos crímenes de guerra y presuntos crímenes de lesa humanidad. Son categorías jurídicas completamente distintas y, en ningún caso, constituyen una declaración de genocidio.
Esta diferencia no es un tecnicismo.
Es la diferencia entre el derecho y la propaganda.
Sin embargo, muchos creen que basta con citar a la ONU, la UNRWA, UNICEF, Médicos Sin Fronteras, la Cruz Roja o la propia Corte Penal Internacional para transformar una falacia en propaganda.
101 empleados de la @UNRWA participaron en la masacre del 7 de octubre.
Esto es lo que las escuelas de la UNRWA llevan años enseñando a los niños: a matar judíos.
"Con la ayuda de Alá, volvemos a nuestra tierra. Y a esos perros judíos les daremos en la cabeza. Me gustaría luchar y combatir por la causa de Alá y convertirme en mártir".
Cada vez que escucho: “Los judíos están en todas partes. Israel lo sabe todo. Israel tiene ojos en todas partes”, no puedo evitar sonreír.
Bueno, entiendo de dónde viene la leyenda. Pensá en esto:
Irán comienza a construir una fábrica secreta de misiles dentro de una montaña, en lo profundo de Siria. Israel la ve. Israel lo sabe. Y también Israel hace algo casi más aterrador que atacarla inmediatamente:
Israel espera. Durante años.
Observa. Estudia. Aprende cuáles son las entradas, las defensas, el terreno, los riesgos. Y cuando llega el momento exacto, alrededor de 100 comandos de Shaldag vuelan hacia territorio enemigo en la oscuridad, aterrizan a más de 200 kilómetros dentro de Siria, penetran en la instalación subterránea, recopilan inteligencia, colocan explosivos en la línea de producción y salen.
Entonces la montaña explota.
Y todos los soldados israelíes regresan a casa con vida.
Así que sí, decime otra vez que Israel tiene ojos en todas partes.
A esta altura, lo tomo como un elogio.
Porque esto no es magia. No es alguna conspiración judía mítica. Es inteligencia, disciplina, paciencia, tecnología, entrenamiento y una negativa casi obsesiva a dejar la supervivencia judía librada al azar.
Y esa última parte me toca personalmente.
Hace ochenta años, los judíos podían ser perseguidos por toda Europa y no había un Estado judío que viniera por nosotros. No había aviones israelíes. No había Shaldag. No había 669. No había unas fuerzas armadas judías soberanas capaces de llegar cientos de kilómetros más allá de sus fronteras cuando se estaba construyendo una amenaza contra su pueblo.
Hoy sí las hay. Eso lo cambia todo.
Tal vez por eso gran parte del campo de batalla contra Israel se trasladó a la propaganda. Las palabras son baratas. Los hashtags son baratos. Las mentiras repetidas por millones siguen siendo mentiras.
Mientras tanto, en algún lugar de Israel, hay personas observando, calculando, entrenando y esperando.
Porque Israel aprendió algo que la historia les enseñó a los judíos con sangre:
Las palabras pueden moldear una narrativa.
Pero las acciones moldean la historia.
Israel no solo tiene soldados sobre el terreno. Tiene ojos en la oscuridad, alas en el cielo, memoria en la sangre y personas dispuestas a entrar en una montaña para que el resto de nosotros podamos dormir.
Am Israel Jai 🇮🇱
“No lo haré. Pueden matarme si quieren.”
Auschwitz, 1943. Una médica francesa permanece firme frente a un grupo de mujeres judías aterrorizadas. A pocos pasos, un médico nazi acaba de dictar una instrucción clara:
“Tendrá que ayudar en los experimentos de esterilización.”
Adélaïde Hautval dirige la mirada hacia aquellas prisioneras. Ellas ya comprenden el horror que se prepara: tortura médica disfrazada de ciencia. Acto seguido, vuelve la vista hacia el oficial y pronuncia una palabra categórica:
“No.”
El silencio se vuelve absoluto. En la atmósfera de Auschwitz, nadie rechaza una orden directa sin arriesgar la existencia misma. Le advierten de inmediato que su negativa puede llevarla al paredón de ejecución.
Sin embargo, Adélaïde no cede. Se niega rotundamente a causar daño a esas mujeres y, contra toda lógica dentro del campo, los guardias no la matan.
¿Cómo terminó una médica francesa en medio de aquel infierno?
Un año atrás, en 1942, Adélaïde viajaba por la Francia ocupada cuando fue detenida al intentar cruzar la línea de demarcación. Durante su arresto, presenció el trato cruel que recibían los prisioneros judíos y protestó abiertamente contra las autoridades.
Aquel gesto de valentía fue visto como un desafío. Las fuerzas de ocupación la clasificaron como “amiga de los judíos”, un rótulo destinado a infundir vergüenza, pero que ella llevó con dignidad.
Fue encarcelada, trasladada por distintos centros de internamiento y, finalmente, en enero de 1943, deportada en un vagón hacia Auschwitz.
Al ser médica, los administradores del campo la asignaron a tareas sanitarias. Sin embargo, no dejaron de poner a prueba su lealtad, exigiéndole participar activamente en las agresiones:
“Participe en los experimentos.”
Adélaïde volvió a decir que no. Una y otra vez.
Durante todo su cautiverio, rehusó colaborar con los procedimientos médicos pseudocientíficos. En su lugar, utilizó su posición para atender a las prisioneras, proteger a mujeres judías en peligro y aliviar el sufrimiento en un entorno diseñado exclusivamente para la destrucción.
Cuando le imponían obediencia, respondía con su conciencia; cuando le exigían complicidad, elegía el riesgo personal. No poseía poder, libertad ni garantías de ver el mañana, pero conservaba un límite moral que se negó a cruzar.
Posteriormente fue enviada al campo de Ravensbrück, donde sobrevivió hasta la liberación en 1945.
Al finalizar la guerra, regresó a Francia y reanudó su profesión, buscando reconstruir su rutina cotidiana. Sin embargo, su voz se volvió imprescindible para la historia.
En 1964, acudió como testigo en un proceso judicial sobre los crímenes médicos perpetrados en Auschwitz. Frente a los intentos por minimizar o negar las atrocidades, Adélaïde se mantuvo firme: ella había estado ahí, lo había presenciado todo y se había negado a formar parte.
En 1965, la institución Yad Vashem la distinguió como Justa entre las Naciones, reconociendo su labor en la protección de prisioneros y el riesgo asumido al resistir.
Adélaïde jamás buscó notoriedad. Mantuvo siempre que solo había cumplido con su deber profesional y humano. Tras el reconocimiento, continuó su labor médica en el área de la psiquiatría, atendiendo a personas que cargaban con las secuelas de la guerra.
La doctora Adélaïde Hautval falleció en 1988, a los 82 años de edad.
Su historia invita a reflexionar: tenía motivos de sobra para ceder. Ya era prisionera, ya estaba marcada y su vida dependía de un régimen dispuesto a erradicarla en cualquier instante. Colaborar no le habría garantizado integridad, mientras que negarse ponía en riesgo su vida.
Aun así, eligió resistir. No en una sola ocasión, sino múltiples veces.
Transformó el único recurso que los administradores requerían de ella —su conocimiento profesional— en una herramienta de protección, dignidad y resistencia.
Adélaïde vivió para ofrecer su testimonio y consolidar la verdad histórica. Continuó su labor curativa durante el resto de sus días.
Estaba anoche en Ámsterdam en una reunión con judíos holandeses, que por cierto apenas encuentran ya un lugar donde reunirse. Una pareja mayor me aborda: «Nosotros somos verdaderos amsterdameses, siempre nos hemos sentido así y nunca pensamos enfrentarnos a un antisemitismo tan virulento: de la izquierda, de los musulmanes, de la derecha, viene de todas partes. Ya ocultamos todo lo que indica que somos judíos, pero si esto continúa no podremos seguir viviendo en los Países Bajos».
En 2026, después del 7 de octubre. Felicitaciones a todos los que contribuyen a esto.
Créditos @wierdduk
Lo llamativo no es solo lo que se ve entre los escombros, es lo que representa.
Mientras Hezbolá vende su relato de "resistencia popular" y usa a la población del sur del Líbano como colchón humano y escudo mediático, sus mandos militares no viven como la gente a la que dicen defender.
Es la misma historia de siempre con los proxies de Irán. El discurso es para el pueblo, el dinero es para la cúpula.
Les presento a un antisemita dispuesto a mentir y a sembrar odio a cambio de un puñado de likes en redes sociales.
La pregunta no es hasta dónde está dispuesto a mentir.
La pregunta es hasta dónde estaría dispuesto a llegar para conseguir la aprobación de un rebaño de amebas mononeuronales.
Link completo a la información de la niña: https://t.co/JX6PR0ZQHW
Créditos info: @Cristi_latin
Dato mata relato. La población árabe de Gaza y Cisjordania se ha multiplicado por seis desde 1950.
Así queda el "genocidio israelí" tras el zasca de @hermanntertsch
🇮🇱🥇 GANÓ EL ORO. LO DESCALIFICARON POR MOSTRAR LA BANDERA DE ISRAEL.
Yotam Budnik tiene 17 años, vive en Rehovot y es una de las mentes jóvenes más brillantes de Israel.
En la Olimpiada Internacional de Informática 2026, realizada en Uzbekistán, obtuvo el puntaje correspondiente a una medalla de oro.
Pero había una condición política: desde 2025, la organización no reconoce a Israel como delegación nacional. Sus estudiantes solamente pueden participar individualmente, bajo la bandera neutral de la IOI.
Yotam subió al podio, recibió su medalla y sacó una bandera israelí que llevaba escondida. Se la colocó sobre los hombros frente a todos.
La organización reaccionó anulando su resultado, borrándolo de la clasificación y retirándole el certificado. También intentaron quitarle la medalla.
Él se negó a devolverla.
Su puntaje no cambió.
Su código no cambió.
Su talento no desapareció.
Solamente mostró la bandera de su país.
Pueden borrar su nombre de una página.
No pueden borrar que Yotam Budnik ganó el oro.
🇮🇱 Nunca escondas quién sos.