Bendito sea el artista, político, pelotero o empresario que en medio de la embriaguez del éxito encuentre un amigo q lo aterrice. La adrenalina de los recién exitosos los acelera y no escuchan. Pero casi siempre el exitoso sin mirar el abismo, prefiere al amigo que le hace coro.
Me llama un amigo peledeista y me dice que el país está desacreditado en Argentina por ofrecer clases d merengue. Mi respuesta es Noo eso no desacredita a nadie. Lo que desacredita es tener 30 presos por corrupción y algunos hasta devolviendo dinero robado. Aló, aló, aló, colgó.