Diputada Marcela Villatoro (ARENA) consideró que si hay excedente para hacer frente al pago de la denominada quincena 25 en sector público, debería priorizarse el pago de indemnizaciones al personal despedido en diciembre y al que se le dijo que se les pagará en 2027.
El video del asesinato a sangre fría de una ciudadana estadounidense por parte del ICE hiela la sangre, pero no hay que dejar de difundirlo, para que nadie se atreva a decir dentro de unos años que no sabía lo que estaba ocurriendo.
.@RaqueldeGuevara de la @PDDHElSalvador ADMINISTRA EL SILENCIO.
Aprendió rápido cómo funciona este juego: CALLAR DEJA BILLETE Y PUESTO; CONFRONTAR TE MANDA A LA CALLE.
La institución que debía cuidar a las víctimas terminó cuidando al régimen que las revienta.
Cuando la Procuraduría premia a los denunciados, se burla de presos y dice que “no hay torturas” aunque estén documentadas, no es error. Es traición abierta.
Y cuando el régimen la reelige, el mensaje es clarito, sin pajas,
no quieren una PDDH que joda al poder, quieren una mansa, callada y que no estorbe.
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#ElSalvador | ¿Qué ocurre cuando las instituciones públicas abandonan su trabajo para enfocarse en los intereses del gobierno de turno?
La PDDH dejó de ser una opción. Bajo la conducción de Raquel Caballero, dio la espalda a quienes buscan protección en un contexto de violaciones a los derechos humanos como consecuencia del régimen de excepción.
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Vance:"HACE UNOS 20 AñOS Venezuela expropió propiedades petroleras estadounidenses[...]¿acaso debemos permitir que un comunista nos robe lo nuestro en nuestro hemisferio sin hacer nada?"NO FUE HACE 20 AñOS SINO HACE 50 AñOS y lo hizo en 1976 el Pdte Carlos Andrés Pérez de derecha
The New York Times acaba de confirmar que aumentaron a 80 MUERTOS incluyendo civiles en Venezuela por la invasión de Estados Unidos. Y acá pintaron el Obelisco con la bandera de Venezuela mientras los matan por petróleo, qué vergüenza
EDITORIAL | Los latinoamericanos no podemos aceptar que somos y existimos solo en función de los intereses económicos o políticos de otro país. Nosotros no elegimos al señor Trump. Nunca más deberíamos admitir el retorno a los tiempos en que nuestras vidas se decidían en Washington sin siquiera considerarnos.
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Voy a decirlo sin rodeos: esto no va de Maduro. Va de quién ha gestionado su final y para qué. Cuando un presidente es apresado y no hay caos interno ni fractura visible en la cúpula, cuando no hay histeria militar ni sangre en las calles, estamos ante una operación controlada. Las revoluciones reales son ruidosas. Las transiciones pactadas son silenciosas.
Aquí no hay heroicidades ni épica. Hay negociación fría. Y la negociación no se hace con el pueblo, se hace con la élite que garantiza orden. Quien crea que Estados Unidos —o la estructura que marca la pauta— busca justicia, democracia o reparación histórica, no ha entendido cómo funciona el poder. Lo que se busca es estabilidad, acceso a recursos y cierre de un ciclo incómodo. Todo lo demás es decorado.
Por eso insisto: el elemento clave es la traición funcional del entorno de Maduro. No ideológica, no moral: funcional. La traición que se produce cuando se comprende que el régimen ya ha caído y que es mejor recolocarse que resistir. Ahí es donde entran nombres concretos, no por conspiración, sino por lógica de poder: Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López. No como salvadores ni como demonios, sino como gestores del aterrizaje.
El detalle verdaderamente inquietante, para mí, no es un vídeo ni una filtración. Es la calma reveladora. La calma de quien ya sabe que no va a caer al vacío. La calma de quien ha recibido garantías. Nadie está tranquilo en mitad de una tormenta si no tiene un refugio pactado. Esa serenidad no es inocente; es estratégica.
Y aquí viene lo más incómodo: las transiciones tuteladas no liberan países, los reordenan. Cambian el relato, redistribuyen poder, blanquean a unos y sacrifican a otros. El ciudadano no entra en la ecuación más que como coartada. Se le promete futuro mientras se decide el reparto en despachos cerrados.
Esto no va acerca de izquierdas o de derechas. Va de quién controla las riquezas, el dinero, las armas y la narrativa cuando se baja el telón. Y si el proceso avanza sin sobresaltos no es porque el sistema se haya humanizado, sino porque ya se ha pactado quién paga y quién se salva.
Lo demás es ruido. Y el ruido, casi siempre, es para que no mires dónde de verdad se está decidiendo todo. Seguiremos informando. Sin anestesia.