Los miserables no son quienes no tienen que comer, si no quienes consumen productos y servicios altamente pretenciosos y contaminantes.
agree o disagree?
Y luego sale la pendeja @ONU_es a decirle a Bati @nayibbukele que los "menores" no deben ser juzgados con respecto al crimen sino con base a su edad, esas mamadas qué?
Tienes 15 años. Vas con tu mamá a una fiesta. Le dices que ya te vas a casa, te da permiso porque está cerca. En el camino te encuentras con una “amiga”. Te convence de ir a ver a otra.
Te llevan a un cuarto sucio, viejo. Entre “bromas” te dicen que te van a vendar los ojos porque hay una sorpresa.
La sorpresa era estrangularte.
Mientras tu madre te busca desesperada, sin saber nada de ti, esas “amigas” ya te están enterrando en el patio.
Meses después encuentran tu cuerpo. Confiesan. El motivo: envidia.
¿El castigo? 11 y 2 años de internamiento porque son menores. Una ya está en libertad asistida.
¿La indemnización para tu familia? 6 mil pesos. Una burla. Una mentada de madre.
Si un menor comete un crimen así de sádico, con total premeditación, debe ser juzgado como adulto.
¡Basta de impunidad!.
¡Justicia para Layla!
La fatiga del horror: cuando la verdad también duele.
Informar es un deber. Pero hay días en los que ese deber pesa más que otros. La revelación de nuevos campos de exterminio utilizados por el crimen organizado en México nos recuerda, una vez más, que la barbarie sigue ahí, apenas oculta bajo la superficie de la vida cotidiana. Son noticias que llegan en seco, sin espacio para la sorpresa, porque ya antes habíamos visto fosas clandestinas, testimonios de víctimas y la impunidad; pero aunque ya lo sepamos, cada hallazgo nos obliga a mirar de nuevo al abismo.
Es fácil entender por qué muchas personas prefieren voltear la mirada, deslizar la nota sin abrirla, seguir con su día. Hay un agotamiento acumulado en la sociedad: una fatiga del horror. La violencia en México lleva tanto tiempo marcando nuestra historia reciente que, por momentos, pareciera que no hay nada nuevo que decir, que todo se reduce a una espiral infinita de muerte y desaparición. Informar sobre estos temas a veces se siente como arrojar palabras a un vacío donde la indignación se desgasta y la esperanza se resquebraja.
Pero, incluso cuando el ánimo decae, el periodismo sigue siendo necesario. Porque nombrar la violencia es una forma de no normalizarla. Porque detrás de cada “campo de exterminio” hay historias de vidas arrebatadas, de familias que buscan, de comunidades que resisten. Y aunque el miedo y la impotencia sean sombras constantes, cada reportaje, cada investigación, cada testimonio publicado es un acto de memoria, una prueba de que la verdad y la justicia siguen siendo terrenos en disputa.
México no puede resignarse a la descomposición. Aunque hoy la historia parezca repetirse sin cesar, escribir sobre la violencia también es, en cierta medida, una forma de combatir el olvido. Y mientras haya quien lea, quien se indigne, quien exija justicia, habrá razones para seguir contando la verdad, por dolorosa que sea.
Buenas noches.
@IQOS_Soporte_MX 2 situaciones.
1. Como consumidor de #TEREA ¿Cómo me afecta la iniciativa en contra de los cigarros electrónicos?
2. Muy padre su localizador de oxxos con #TEREA, pero las variedades son muy pobres, solo encuentro mentolados, yo busco #BRONZE#SIENNA y #AMBER
De los creadores de la Familia Peluche y Los Polivoces, llega para Puebla, Rosa Isela Sánchez, la nueva titular de la CNDH.
Su extraordinaria presencia, gran fluidez y dominio sobre DDHH, nos recuerda que en Morena sólo basta 0% de conocimiento y 100% de lealtad.
Amo la libertad de irme sin huir. La libertad de quedarme sin resignación. La libertad de extrañarte sin colitis nerviosa.
Amo esta libertad de amarte sin corazones rotos.
Sí: amo más mi libertad, que a ti.
#PorUnaVidaSexy
❤️🔥
@Infonavit Dejense de joterias.
Tan fácil que era no participar de sus modas jotas y ya.
Ignorenlos, es lo mas igualitario que pueden hacer por ellos, ignorenlos como al resto y ya...