tomar té se ha vuelto en una de mis mayores debilidades. mientras el chocolate y el café son ese choquecillo eléctrico para otras personas, para mí es el té, sobre todo si se acompañan con unas tostadas francesas
(demasiado personal)
ustedes no saben pero siento cada día una gran conexión con la cocina. adoro preparar platillos, aprender recetas y crear otras, incluso fusionarlas me deja insatisfecha, siempre tengo ganas de aprender algo nuevo
me encanta sentir profundamente y que la nostalgia sea mi compañera constante, aunque eso me haga vulnerable para siempre, porque sino, ¿qué sería de mí sin ella?