Viaje de negocios con compañeros de trabajo, en la misma reservación de @Aeromexico. Cancelan el vuelo AM 166 por fallas mecánicas y el personal dice que toca compartir la misma habitación de hotel por ser la misma reserva.
De cuándo acá tan mal servicio al cliente? @AM_Escucha
@LuisCardenasMx No entregarlos le saldría muy caro a México en vísperas de renegociar el TMEC.
Claudia entre la espada y la pared. Quedar bien con el viejito de Macuspana o con el viejito de la Casa Blanca
Falta la opción d) entregarle a Rubén como ofrenda de paz a la facción MF que lo acusa de cómplice en el secuestro de su padre. Rubén sale del gobierno, con los pies por delante y se va con todos sus oscuros secretos a la tumba.
Apunte Washington
El peso del mundo en sus hombros. Tras el estallido del escándalo en torno a Rubén Rocha Moya y compañía por sus presuntos nexos con el cártel de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum tiene tres opciones. El camino que elija será una de las decisiones más relevantes de su sexenio. No hay que equivocarnos: la decisión recaerá en ella. Habrá quien le hablará al oido y tratará de influir en lo que pase. Pero en esencia, al final del día, solo ella decidirá qué curso tomar.
a) Defender al gobernador y su entorno, en un acto de corte nacionalista, y detonar un choque directo gobierno-gobierno que en el peor de los casos puede escalar a un escenario de intervención en territorio mexicano.
b) Esperar el análisis que haga la FGR sobre la solicitud de detención con fines de extradición de Estados Unidos y ganar tiempo, pero con un desenlace inevitable: entregar o defender a Rocha.
Y c) Activar la ruta del Tratado de Extradición bilateral, pero del lado mexicano. La SRE ya marcó el piso: los documentos que entregó Washington supuestamente no traen pruebas suficientes. Eso abre dos jugadas dentro del marco jurídico vigente, ya sea rechazar formalmente la solicitud por insuficiencia o invocar el artículo del tratado que permite a México juzgar a sus nacionales en territorio nacional cuando declina la extradición.
Todas tienen costo. La opción a) empuja la ruta de colisión inmediata con Washington y con Donald Trump. La b), si termina en la entrega de Rocha y su entorno, puede usarse para reforzar un mensaje de combate a la impunidad. Pero también será leída como una concesión a Estados Unidos y abre la puerta a nuevas solicitudes con alto costo político para la 4T. Es imposible saber qué información entregaría Rocha al Departamento de Justicia, pero bien se puede anticipar que puede escalar hasta Palenque y AMLO.
La c) desplaza la conversación del terreno político al técnico-jurídico, que es donde Sheinbaum tiene más control, pero no elimina el riesgo: Trump leerá cualquier negativa como provocación, y procesar a Rocha en México obligaría a la 4T a sostener una investigación creíble contra cuadros propios.
Pero todo tiene un costo. Si la presidenta decide no entregarlo y no abrir la ruta jurídica, el precedente indica que Washington puede intentar actuar por su cuenta, como lo hizo en el caso de Nicolás Maduro. No olvidemos la operación encubierta en Chihuahua.
Hoy la clave es más simple. Y la respuesta inmediata es ver si Rocha puede sostenerse en el cargo y si el gobierno federal está dispuesto a entrar en un desgaste con la administración estadounidense en un momento de alta tensión.
Adendo: hay una enorme irresponsabilidad por parte del gobernador @rochamoya_ y el senador @InzunzaCazarez. Por el lenguaje de sus tuits, buscan encuadrar el caso como un ataque a la 4T y a Andrés Manuel López Obrador, con la intención de convertirlo en un agravio a la soberanía. Es una apuesta riesgosa: trasladan el costo de un caso individual a todo el movimiento. O habría quien podría leerlo: si caemos nosotros, caen todos.
Adendo 2: ¿será esto suficiente para sacar a @lopezobrador_ del retiro? Hay quienes en Morena están volteando hacia Palenque, esperando la reacción del líder histórico del movimiento, en uno de sus momentos más difíciles.
Apunte Washington
El peso del mundo en sus hombros. Tras el estallido del escándalo en torno a Rubén Rocha Moya y compañía por sus presuntos nexos con el cártel de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum tiene tres opciones. El camino que elija será una de las decisiones más relevantes de su sexenio. No hay que equivocarnos: la decisión recaerá en ella. Habrá quien le hablará al oido y tratará de influir en lo que pase. Pero en esencia, al final del día, solo ella decidirá qué curso tomar.
a) Defender al gobernador y su entorno, en un acto de corte nacionalista, y detonar un choque directo gobierno-gobierno que en el peor de los casos puede escalar a un escenario de intervención en territorio mexicano.
b) Esperar el análisis que haga la FGR sobre la solicitud de detención con fines de extradición de Estados Unidos y ganar tiempo, pero con un desenlace inevitable: entregar o defender a Rocha.
Y c) Activar la ruta del Tratado de Extradición bilateral, pero del lado mexicano. La SRE ya marcó el piso: los documentos que entregó Washington supuestamente no traen pruebas suficientes. Eso abre dos jugadas dentro del marco jurídico vigente, ya sea rechazar formalmente la solicitud por insuficiencia o invocar el artículo del tratado que permite a México juzgar a sus nacionales en territorio nacional cuando declina la extradición.
Todas tienen costo. La opción a) empuja la ruta de colisión inmediata con Washington y con Donald Trump. La b), si termina en la entrega de Rocha y su entorno, puede usarse para reforzar un mensaje de combate a la impunidad. Pero también será leída como una concesión a Estados Unidos y abre la puerta a nuevas solicitudes con alto costo político para la 4T. Es imposible saber qué información entregaría Rocha al Departamento de Justicia, pero bien se puede anticipar que puede escalar hasta Palenque y AMLO.
La c) desplaza la conversación del terreno político al técnico-jurídico, que es donde Sheinbaum tiene más control, pero no elimina el riesgo: Trump leerá cualquier negativa como provocación, y procesar a Rocha en México obligaría a la 4T a sostener una investigación creíble contra cuadros propios.
Pero todo tiene un costo. Si la presidenta decide no entregarlo y no abrir la ruta jurídica, el precedente indica que Washington puede intentar actuar por su cuenta, como lo hizo en el caso de Nicolás Maduro. No olvidemos la operación encubierta en Chihuahua.
Hoy la clave es más simple. Y la respuesta inmediata es ver si Rocha puede sostenerse en el cargo y si el gobierno federal está dispuesto a entrar en un desgaste con la administración estadounidense en un momento de alta tensión.
Adendo: hay una enorme irresponsabilidad por parte del gobernador @rochamoya_ y el senador @InzunzaCazarez. Por el lenguaje de sus tuits, buscan encuadrar el caso como un ataque a la 4T y a Andrés Manuel López Obrador, con la intención de convertirlo en un agravio a la soberanía. Es una apuesta riesgosa: trasladan el costo de un caso individual a todo el movimiento. O habría quien podría leerlo: si caemos nosotros, caen todos.
Adendo 2: ¿será esto suficiente para sacar a @lopezobrador_ del retiro? Hay quienes en Morena están volteando hacia Palenque, esperando la reacción del líder histórico del movimiento, en uno de sus momentos más difíciles.
@ViviRsantana Ahora resulta que politicuchos de cuarta como la diputada #FrutoSeco nos quieren dictar qué sí y qué no decir en nuestras conversaciones #DatoProtegido2
México no debe ser sede de un mundial bajo estas condiciones de inseguridad. GDL y sus alrededores no pueden garantizar a los turistas nacionales o internacionales que estarán seguros.
La FIFA tendría que mover todos los partidos a EEUU.
#WorldCup2026
@ChumelTorres La razón por la cual no hablamos de García Luna es porque ya está en el Boston allá con los güeros. No hay necesidad de hablar de alguien que está cumpliendo su condena.
Queremos que se hable de todos aquellos que siguen libres, pero como son del clan del cacas no los tocan