He visto a mi equipo jugar 6 Finales de Champions League y ganar las 6.
He visto a mi país jugar 3 Finales de Eurocopa y ganar las 3.
He visto a mi país jugar 2 Finales de Mundiales y ganar las 2.
Cuando tus amigos te preguntan cómo es la vida en España:
— Oye, ¿es verdad que tuvisteis un accidente de tren con 46 muertos y que no ha dimitido nadie del gobierno?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que tuvisteis un apagón y que no ha dimitido nadie?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que quieren regularizar a medio millón de inmigrantes que están ilegalmente aquí?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que parte del entorno del presidente está investigado por corrupción?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que el gobierno se aleja del mundo occidental y se acerca a dictadores?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que a los jóvenes cada vez les cuesta más independizarse porque no hay vivienda y los sueldos no suben?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que la pobreza infantil en España ya supera a la de países como Rumanía?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que cada vez pagáis más impuestos pero los servicios no mejoran?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que las agresiones sexuales han aumentado en los últimos años?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que las listas de espera en la sanidad pública siguen creciendo?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que muchos jóvenes cualificados se están yendo del país?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que cada vez es más difícil montar un negocio por la burocracia?
— Pues sí.
— Oye, ¿es verdad que el gobierno coloca a sus afines en instituciones públicas?
— Pues sí.
Pero no te preocupes, no pasa nada. España va como un cohete.
Lo demás son bulos de la extrema derecha.
Mi chica se dio cuenta de que algo andaba mal porque dejé de reírme de cosas que normalmente me haría. No me acorraló con preguntas. No me exigió explicaciones.
simplemente se adaptó.
Empezó a recogerme en lugar de pedirme que viajara solo.
Hizo listas de reproducción y las reprodujo suavemente de fondo cuando estábamos en silencio.
decía: "No tienes que hablar. Simplemente me gusta estar cerca de ti".
Una noche finalmente le dije que me sentía abrumado, como si estuviera fracasando en todo a la vez. Esperaba que lo debatiera. Que enumerara mis logros. Que me sacara de mis sentimientos.
no lo hizo.
Dijo: «Eso suena agotador», y me dejó terminar cada frase sin prisas. no parecía incómoda. Simplemente me agarraba la mano como si nada me molestara.
Al día siguiente, seguía burlándose de mí por haberle robado su sudadera. Siguió discutiendo sobre qué ver. Siguió besándome de la misma manera.
no convirtió mi crisis en mi identidad.
Fue entonces cuando entendí algo: el amor verdadero no se acobarda cuando no estás en tu mejor momento. No se encoge cuando las cosas se ponen difíciles.
Sinceramente, no tengo ningún deseo de ser rico para poder comprarme un Rolex o un Lamborghini.
Quiero ser rico para poder disponer de mi tiempo y poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde de un lunes.
Para sentarme en una cafetería y relajarme durante una hora en una tarde lluviosa.
Para poder cocinar en casa con ingredientes frescos.
Gastar en mi familia y amigos sin preocuparme por el presupuesto.
Esa es mi idea de una vida rica, no la falsa idea consumista que nos han metido en la cabeza.
Gerente: “Necesito que te unas a otro proyecto la próxima semana”.
Empleado: «Ya dirijo dos. Añadir uno más no es sostenible».
Gerente: “Todos estamos al límite. Todos tenemos que aportar”.
Empleado: “Bien, ¿quién más lidera tres proyectos?”
Gerente: “Bueno... nadie. Pero tú ⬇️
Cada lunes que pasa me está costando más venir al trabajo.
Tengo más responsabilidades y más carga de trabajo.
Y no lo valoran. Más tareas pero sin subir el sueldo.
Cuando siento que me cuesta más venir a trabajar, que no voy a mejorar.
Es momento de cambiar, de buscar un nuevo trabajo. Que aporte nuevos retos, que pueda progresar y que me valoren.
No voy a permitir acomodarme y quedarme estancado.
Cuando la mujer de 81 años se disponía a acostarse, le dijo a su marido de 83 años:
—Oye, acabo de mirar por la ventana y creo que la luz del garaje está encendida. ¿Podrías levantarte y apagarla?
Con gran esfuerzo, el anciano se incorporó, abrió la puerta y salió al exterior. Entonces vio a tres ladrones intentando forzar la entrada del garaje. Sin dudarlo, regresó rápidamente y llamó a la policía.
—Escuchen, anoten mi dirección. Aquí solo estamos mi esposa y yo, y hay tres ladrones tratando de entrar al garaje. ¡Envíen un equipo urgente!
El operador contestó con calma:
—Hemos registrado su dirección. No se preocupe. En estos momentos no disponemos de ninguna patrulla disponible. Le mandaremos a alguien en cuanto tengamos un equipo libre.
Frustrado, el anciano siguió observando desde la ventana cómo los ladrones forcejeaban con las cerraduras. Dos minutos después, volvió a marcar el número de emergencias:
—Oigan, ya no hace falta que envíen a nadie. Acabo de dispararles a los tres ladrones.
En la comisaría se desató el pánico. En menos de cinco minutos llegaron varias patrullas con sirenas a todo volumen, un helicóptero sobrevolando la zona, paramédicos, tres médicos y dos ambulancias. Los agentes irrumpieron en el lugar, redujeron y esposaron a los delincuentes, que seguían vivos y atónitos.
Más tarde, el jefe del operativo se acercó al anciano y le preguntó con seriedad:
—¿Usted dijo que les había disparado?
El viejo, con total tranquilidad, respondió:
—¿Y ustedes no dijeron que no tenían ningún equipo disponible?
(Crédito al autor original)
Os cuento: hace poco tuve que acudir de urgencias por un fuerte dolor de oído. En el triaje me atiende una médico de Sudamérica.
-Qué le pasa?
+Me duele mucho el oído de hace unos días. Resulta que
-Siéntese
Me examina con el otoscopio y me dice:
-El oído está bien
Le respondo:
Aquí una prueba más de la filosofía hipergámica mujeril del "siempre hay alguien mejor". Las redes las han sobrestimulado de dopamina con tanto simpeo, tienen un ego más desorbitado que sus estándares que ya es decir y ahí está los grandes valores de este ser de luz leal.👇🏻
Si el 13% de la población comete el 28% de los delitos, eso implica que cometen 2,6 veces más delitos por persona que el 87% que comete el restante 72% de los mismos.
Poner datos que desmienten tu propio argumento de inmediato está intelectualmente solo al alcance de un rojeras.
Hace 24 años unos fundamentalistas islámicos cometieron el peor ataque terrorista en la ciudad de Nueva York, y en la historia de Estados Unidos.
24 años después sus habitantes votaron por uno de sus pares religiosos para gobernarles.