Café con tu amiga la socialista.
Entre sorbo y sorbo, se queja:
—Me mudo de piso. He pedido presupuesto a empresas de mudanzas y son unos ladrones. ¡700€!
Hace una pausa, triunfal:
—He hablado con el conserje. Me manda a dos chicos sin papeles que hacen chapuzas.
—¿Y cuánto les vas a pagar? —pregunto.
—Unos 100€ a cada uno. Me sale tirado. Y oye, les hago un favor, esa gente necesita el dinero desesperadamente.
La miro a los ojos.
—O sea: se te llena la boca sobre derechos laborales y convenios, pero cuando te toca pagar… contratas en B, por debajo del salario mínimo, a gente vulnerable para ahorrarte dinero.
Se le tensa la mandíbula.
—¡No es lo mismo! Yo no soy una multinacional explotadora. Soy una ciudadana de a pie. El sistema está roto, no es mi culpa.
—No eres Amazon, no.
Pero en cuanto te tocan el bolsillo, te comportas igual que lo que dices odiar.
Tu solidaridad termina justo donde empieza tu cuenta bancaria.
Se levanta, ofendida:
—Eres una facha. No entiendes nada.
Se va antes de que llegue la cuenta. La pago yo.
Por la tarde, sube una foto a Instagram:
selfie con cajas, texto sobre la gentrificación y “las injusticias del mercado”.
La superioridad moral es el deporte favorito de quienes nunca pagan el precio de sus ideales.
Defender a los oprimidos con el dinero de los demás es barato.
La verdadera ética no se ve en una pancarta ni en un tuit,
se ve en cuánto pagas a quien está por debajo de ti cuando nadie te aplaude.
Cuando les enseñas el espejo, no corrigen su incoherencia:
te atacan a ti.
Porque no les duele la injusticia,
les duele dejar de verse como salvadores.
Soy mujer, y justamente por eso me rehúso a aceptar ese discurso que infantiliza a otras mujeres y las pinta como incapaces de tomar decisiones sobre su vida y su cama. A los 19 eres legalmente adulta, con capacidad jurídica plena para consentir relaciones, firmar contratos, votar, abortar y asumir consecuencias. NO,no todo vínculo entre una persona mayor y una joven es abuso. El abuso se configura cuando hay coacción, intimidación o incapacidad para consentir, no porque alguien tenga más dinero o fama.
Dejen de disfrazar moralismo selectivo de discurso feminista. Si a los 19 una mujer es lo suficientemente madura para decidir sobre su cuerpo en todos los aspectos, también lo es para aceptar con quién se acuesta y lo que vive. No pueden exigir igualdad, derechos y autonomía para unas cosas y luego ponerse en modo ‘cría desprotegida’ cuando conviene.
Que no les gane el doble rasero ni la superioridad moral barata.
Dejen de hablar por todas nosotras. No todas las mujeres nos sentimos representadas por ese discurso de victimización selectiva. La libertad también implica responsabilidad.
Si su amigo compra carro y es modelo viejo digale que está bonito, si consigue trabajo después de mucho y la paga es poca, digale que pronto lo ascenderán, si compra ropa y no es de marca, digale q le luce, no sea mala vibra y no dañe las ilusiones de los demás. 🤨
Me van a quemar por lo que voy a escribir y no importa… pero que horrible es esa tradición de las viudas!!! Lo digo todos los años y lo seguiré diciendo !
Si la energía no se va a partir del 20 de diciembre tal como lo anunció el presidente @DanielNoboaOk, sortearemos una caja de 24 cervezas @PilsenerEcuador 🍻🍻 entre todos los seguidores que le den like y RT a este tuit.