@SuerodlaVerdad1@Filosofocar@AnderssonBoscan El que lo haya echo el prófugo delincuente de Correa, no le habilita a ningún gobierno a repetir las cosas que están, evidentemente, mal
Cuando una ciudad no gobierna su transporte, el transporte termina gobernándola: privado para ganar, público para exigir, intocable para rendir cuentas y con poder para tomarla de rehén.
@Marcelosp81@Vhgkasparov Mas peligrosos son los que alaban a delincuentes prófugos y sueñan con su regreso. Esos, además de peligrosos son enfermos mentales
Este es el machito que agredió a la periodista de Teleamazonas y pretendio que sea linchada por la turba de maleantes que le acompañaban. Se llama Jaime Nicolalde. Correista fanático. La foto lo explica todo
Hoy está fuera de toda duda que cuando hablamos de las FARC y sus “disidencias”, hablamos de grupos terroristas. Hablamos de GDOs que hoy afectan abiertamente a nuestro país con redes de narcotráfico, lavado y minería ilegal. ¿Quién puede negarlo?
Bueno. Hubo un tiempo en que las FARC celebraron un congreso en la casa de la cultura de Quito. En que financiaron al partido gobernante. En que tenían funcionarios en el gobierno ecuatoriano. En que nuestro presidente les llamaba “fuerza beligerante”.
Unir los puntos. No cuesta nada.
Algunos se sorprenden pues se han acostumbrado a ver gente que hace 5 años vivía modestamente, ser hoy millonaria. Común sí, en un país donde el crimen organizado está muy metido en la sociedad. Pero no es normal, amigos. No es normal.
Nos han llevado a normalizar la degradación, a convertir en referencia cultural lo más burdo de lo que hoy llaman música. Se eleva al pedestal del éxito un arte vacío, decadente y profundamente corrosivo, mientras se desprecia todo lo que exige esfuerzo, profundidad o criterio.
Este deterioro no es casual. Es celebrado y promovido por el basurero ideológico de nuestro tiempo: una izquierda cultural que, aliada a sus minorías más ruidosas, pretende imponer su visión como norma moral universal. No buscan convivencia ni pluralidad; buscan dominación cultural.
Cuando un artista como Bad Bunny convierte la vulgaridad en virtud,
la cosificación de la mujer en mercancía
y el hedonismo vacío en proyecto de vida,
ya no estamos ante entretenimiento ni arte auténtico.
Estamos ante ruido tóxico que corrompe la conciencia colectiva.
No libera.
No eleva.
Degrada.
Un violador delata el uso de dinero sucio proveniente de un dictador para beneficiar al partido de un prófugo y de un convicto, hijos de una mula y de otro violador.
Ecuador necesita un exorcista.
@Danielsalcan_ Esta calro que pabel no sabia del evento, asi como de muchas cosas que pasan en el municipio de Quito, lo único que si estaba muy al tanto era del hornado de $15USD