Los romanos construyeron este puente hace casi 2.000 años… y sigue en pie.
¿El secreto?
• Sus arcos transforman el peso en compresión, haciéndolo increíblemente resistente.
• Sus pilares están diseñados para reducir la fuerza del agua y evitar la erosión.
• Y lo más sorprendente: su hormigón puede “autorrepararse”. Cuando aparecen pequeñas grietas y entra agua, la cal reacciona formando cristales que las sellan de forma natural.
Mientras muchas estructuras modernas requieren constantes reparaciones, esta obra de ingeniería ha sobrevivido guerras, inundaciones y el paso de los siglos.
A veces, la tecnología más impresionante no es la más nueva, sino la que fue capaz de desafiar al tiempo.
¿Crees que hoy construimos mejor que los romanos?
¿Son las Islas Canarias una colonia de España?
1. Las Islas Canarias fueron incorporadas antes de una España ya terminada.
La incorporación a la Corona de Castilla comenzó en 1402 y culminó en 1496, antes que la incorporación de Navarra (1512) y mientras aún se integraba el Reino de Granada (1492). Las Islas Canarias son parte de la propia formación histórica de España.
2. La conquista no convierte un territorio en colonia para siempre.
Los Estados actuales nacen de conquistas, unificaciones o anexiones. La historia explica el origen de un territorio, pero no determina su naturaleza política cinco siglos después.
3. Los canarios participan plenamente en la soberanía española.
Más de 2,2 millones de ciudadanos eligen ayuntamientos, cabildos, Parlamento de Canarias, diputados, senadores y eurodiputados. Una colonia no participa en igualdad de condiciones en el poder soberano del resto del Estado.
4. Las Islas Canarias forman parte del territorio nacional.
La Constitución la reconoce como Comunidad Autónoma con Parlamento, Gobierno, Tribunal Superior de Justicia, Estatuto de Autonomía y cabildos insulares. No existe una administración colonial separada.
5. La ONU no considera Canarias una colonia.
Naciones Unidas mantiene una lista oficial de Territorios No Autónomos pendientes de descolonización. En ella aparecen Gibraltar o el Sáhara Occidental. Las Islas Canarias nunca han figurado en esa lista.
6. Forma parte de la UE.
Los canarios son ciudadanos españoles y europeos. Eligen representantes al Parlamento Europeo y disfrutan de los mismos derechos que cualquier ciudadano de la Unión.
7. Dispone de un régimen singular reconocido por el Estado.
El REF, el IGIC en lugar del IVA, la Zona Especial Canaria o las bonificaciones al transporte existen para compensar la insularidad y la lejanía, no porque las islas Canarias sean un territorio colonial.
8. La geografía no decide la soberanía.
Estar frente a África no convierte automáticamente a Canarias en un Estado africano. Hawái pertenece a Estados Unidos o las Azores a Portugal. La soberanía es una realidad política, no geográfica.
9. Los problemas económicos no demuestran el colonialismo.
Dependencia del turismo, vivienda cara, salarios bajos o presión migratoria son problemas reales, pero no pruebas de una relación colonial. Muchas regiones europeas sufren dificultades similares.
10. La identidad cultural no equivale a una nación política.
Puede existir una identidad canaria propia sin que ello implique la existencia de un Estado distinto. Cultura y nación política son conceptos diferentes.
11. España unificó políticamente un archipiélago que antes estaba dividido.
Antes de la conquista no existía un Estado canario unificado. Cada isla tenía su propia organización política y, en algunos casos, varias entidades independientes. En Tenerife, por ejemplo, coexistían nueve menceyatos; en Gran Canaria existía un guanartemato, mientras que Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera, El Hierro y La Palma tenían sus propios jefes y estructuras de poder.
12. Las Islas Canarias fueron y son una pieza estratégica de España.
Durante siglos han sido el gran puente entre Europa, África y América, base naval del Atlántico y escala esencial. No actúa como una posesión exterior administrada al margen de España, sino como parte integrada de la Monarquía española.
Nada de esto impide criticar la gestión del Estado, reclamar más inversiones o cuestionar el modelo económico del archipiélago. Todo eso forma parte del debate político.
El problema es convertir estos problemas en la prueba de que la islas Canarias son una colonia. Exige ignorar cinco siglos de integración histórica, la igualdad jurídica de sus ciudadanos y el propio criterio del Derecho internacional.
En definitiva, puede defenderse la independencia de Canarias como proyecto político. Lo que resulta mucho más difícil de sostener, con rigor histórico y jurídico, es que las islas Canarias del siglo XXI sean una colonia.
Macao es el mejor ejemplo que podía traer el fiera este, pero al revés de como él cree, porque es el manual exacto de lo que Ceuta no es por mucho que lo repitan. Portugal se instala allí hacia 1557 con permiso de los Ming y pagando a China una renta anual durante casi tres siglos, el tratado de 1887 le dio la administración perpetua, pero con la cláusula de no poder enajenar Macao sin acuerdo chino, o sea, reconociendo que debajo seguía habiendo un soberano, la ONU lo tuvo en su lista colonial hasta que China lo hizo retirar en 1972 como territorio chino pendiente de arreglo bilateral, y la devolución de 1999 se negoció entre dos Estados, con Lisboa ofreciéndola ya en 1974, tras la Revolución de los Claveles, y Pekín prefiriendo esperar. Es decir, hubo siempre un soberano que cobraba y reclamaba. En Ceuta esa figura no existe, se tomó en 1415 a una dinastía cinco siglos anterior al Estado marroquí (1956), ningún sultán cobró jamás renta por ella, y lo que el sultanato firmó fue lo contrario del tratado de 1887, el reconocimiento de la soberanía española en 1767 y 1860, en la lista de la ONU no ha estado nunca, y sus vecinos llevan siglos siendo ciudadanos españoles.
"Jasón y los Argonautas" estrenada en 1963, es considerada una obra de arte cumbre de la historia del cine debido a sus revolucionarios efectos especiales de animación fotograma a fotograma (stop-motion), creados por el legendario maestro Ray Harryhausen.
Esta producción cautivó a generaciones enteras gracias a escenas que en su época parecían imposibles de lograr y que se convirtieron en hitos visuales.
En 1963 no existían las computadoras ni el CGI (efectos digitales).
Harryhausen utilizaba una técnica propia llamada "Dynamation".
Esta consistía en filmar a los actores reales, proyectar esa película detrás de un modelo a escala (hecho de metal, látex y goma), mover el modelo milímetro a milímetro para tomar una foto a la vez, y volver a filmar el resultado.
Directores modernos como George Lucas (creador de Star Wars), Peter Jackson (director de El Señor de los Anillos) y Steven Spielberg han declarado que decidieron hacer cine gracias al impacto que les causó ver los efectos especiales de esta película cuando eran niños.
En este video original editado para efectos educativos podemos ver la batalla contra los esqueletos, considerada la escena más famosa de la película y de toda la carrera de Harryhausen.
Siete esqueletos armados con espadas y escudos brotan de la tierra y luchan simultáneamente contra tres actores reales.
Esta secuencia de apenas unos minutos tardó más de cuatro meses en filmarse debido a la milimétrica sincronización que requería cada movimiento.
🇨🇷‼️ | En una medida descomunal, Laura Fernández dejó a los prisioneros sin acceso a la energía eléctrica en las celdas: “¿Para qué quieren un tomacorriente? Quítenles todos, basta de microondas, televisores, quítenle todos los tomacorrientes en las celdas, no tiene sentido. Además, no quiero que los policías de máxima seguridad tenga teléfono celular”.
Archaeologists have officially discovered a massive, completely lost ancient civilization hidden deep beneath the Amazon rainforest using advanced LiDAR laser technology. A sprawling, pre-Columbian network of cities that completely rewrites human history.