La economía política del caso Leire va mucho más allá del epifenómeno de los pagos ilegales a la “fontanera” del PSOE.
La evidencia apunta a que se montó una estructura, casi con seguridad desde Moncloa, para subvertir los pilares del Estado de derecho y preservar el poder de Pedro Sánchez. Es, desde el caso GAL, el escándalo más grave de nuestra democracia.
Este socavamiento, sin embargo, forma parte de un patrón más amplio: el desmantelamiento del Estado en el que el PSOE se embarcó el 13 de noviembre de 2003, cuando Zapatero prometió en el Palau Sant Jordi que “Apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento de Cataluña”.
La realidad electoral española, cada vez más clara, es que el PSOE solo puede gobernar con los votos del nacionalismo (o cuasinacionalismo) de Cataluña, País Vasco y Navarra. Sin los escaños de estas tres comunidades, la derecha nacional habría tenido mayoría absoluta en todas las elecciones desde 1996 hasta 2023, salvo en 2004.
Pero para lograr esos votos, el PSOE tiene que comprometerse con el desmantelamiento del Estado, ya sea de forma directa (la reforma de la financiación autonómica) o indirecta (el control partidista de las instituciones). De ahí a intentar destruir la UCO solo hay un paso, y se da a la primera tentación.
Por tanto, el PSOE solo elegirá como secretario general a alguien como Zapatero o Sánchez, a quienes el Estado trae al fresco. No son accidentes: son la respuesta estructural del sistema. No hay “PSOE bueno”, porque un “PSOE bueno” no puede gobernar y la mayoría de sus militantes no tienen vocación de suicidio político. Para suicidarse, es mucho más rápido apuntarse a Podemos.
Enfrente solo hay un PP sin la menor visión de futuro (la reciente visita de Feijóo a Cataluña demuestra, por enésima vez, que el PP no tiene plan para nada) y un Vox con un Santiago Abascal que no da más de sí (que Vox ronde el 18%-20% en las encuestas, dada la situación actual, debería leerse como un fracaso).
El problema es que no veo salida en el marco actual. Tras la crisis del euro surgieron dos proyectos de reforma: C’s y Podemos. Los votantes rechazaron ambos. Sí, los dos partidos cometieron errores tácticos y de liderazgo, pero, a fin de cuentas, el votante mediano prefirió lo malo conocido (PSOE y PP) a lo malo por conocer (C’s y Podemos). El votante mediano no quiere que nada cambie porque vive del Estado, de forma directa (pensiones, empleo público) o indirecta (transferencias varias, regulaciones).
Creo que todo esto saltará por los aires en algún momento hacia 2030, año arriba o año abajo. Pero no descarto que sigamos, en su lugar, un camino de declive irreversible. Con una fecundidad de 1,1 hijos por mujer y la inmigración que tenemos, quizá en 2080 la España que conocemos desde 1492 ya no exista.
Y si usted, lector, me pregunta qué se puede hacer: no solo no lo sé, sino que dudo que pudiera arreglar nada aunque yo fuera el que tomara las decisiones.
Este post de apoyo a @Jongonzlz está escrito y publicado conjuntamente con @lugaricano.
El sistema público de pensiones contributivas en España se encuentra en una situación muy complicada.
El sistema actual ofrece a los cotizantes una rentabilidad real implícita anual del 3,63 %. Dado el crecimiento de los cotizantes y de la productividad en España, esta tasa está al menos dos puntos porcentuales por encima de la que garantiza la sostenibilidad del sistema a largo plazo. De manera más sencilla: el valor presente descontado de las pensiones contributivas es aproximadamente un 60 % mayor que el valor presente descontado de las cotizaciones. Los jubilados contributivos en España están recibiendo mucho más de lo que pagaron.
Esta rentabilidad excesiva ha generado un problema fundamental: un déficit del sistema contributivo de unos 61.000 millones de euros (el de verdad, no el de las cuentas del Gran Capitán que incluyen las transferencias del Estado) y que no deja de crecer. Este déficit genera presiones sobre las cuentas públicas que limitan la capacidad de las administraciones públicas para implementar muchas políticas necesarias, desde la educación hasta la infraestructura. Y desde el punto de vista de la equidad intergeneracional, esta rentabilidad excesiva nos ha colocado en la paradójica situación de que las personas de 65 a 85 años tienen la renta disponible más alta de todos los grupos de edad en España.
El sistema necesita una reforma profunda. Por ejemplo, es clave reintroducir un factor de sostenibilidad en el valor de las pensiones que considere el crecimiento de los cotizantes, la productividad y la esperanza de vida. Muchas economías avanzadas han introducido estos factores e incluso España avanzó en esa dirección hasta la reforma Escrivá de 2021-2023.
Jon González, @Jongonzlz, de manera casi solitaria, ha acometido una labor impagable de documentar esta situación (y otros temas clave de nuestra economía), y ha conseguido poner a la sociedad frente al espejo de la insostenibilidad de la situación actual.
Desgraciadamente, el sistema político no tiene ninguna gana de enfrentarse a este problema. La edad mediana del votante español está en torno a los 51 años. Uno de cada tres electores tiene 60 años o más; uno de cada cuatro ha cumplido 65 años. Si se suman a los 15 millones de inactivos en edad de votar los casi 3 millones de empleados públicos, el resultado es que más de la mitad del censo electoral residente en España vive de una transferencia o de una nómina pagada con impuestos. La aritmética básica de cualquier elección en España descansa, por tanto, sobre un electorado en el que la minoría la constituyen los asalariados del sector privado en edad activa.
Pedir a un partido con vocación de gobierno que recorte la rentabilidad implícita de las pensiones contributivas es pedirle que confronte directamente a su votante mediano. Ningún sistema político hace eso voluntariamente y el español no es la excepción.
Por eso, en lugar de hablar de números, se busca descalificar al mensajero. Desafortunadamente, las narrativas maniqueas de buenos y malos—si eres bueno, prefieres pensiones altas; si no eres malo o estás a sueldo de los malos, tienen éxito en España porque nuestra conversación nacional se centra siempre en la “justicia” o la “moralidad” y nunca en los números.
Es normal: somos un país con poca tradición de análisis riguroso y, menos aún, de análisis basado en los números. “Mi abuela merece una pensión más alta” siempre es más fácil de explicar que “la rentabilidad real implícita del sistema está por encima de lo que nos podemos permitir”, y, además, le coloca a uno en el “lado bueno”: el de los que quieren dar más dinero, no menos, como los malvados economistas.
Pero lo realmente preocupante no es que se intente descalificar al mensajero en lugar de analizar sus argumentos. Lo que se busca es poner en riesgo su situación profesional. Ante las órdenes de la Moncloa, cualquier trabajo en España es precario. Nosotros mismos lo experimentamos en carne propia cuando, en 2012, se nos despidió de FEDEA, una fundación con la que colaborábamos, por orden directa y explícita de Moncloa.
Ya no es una cuestión de si uno está de acuerdo o no con Jon. Es algo mucho más importante. ¿Se puede analizar la realidad económica de España sin que las jaurías mediáticas busquen tu “cancelación” profesional?
Es este el momento de decir las cosas claras y mostrar nuestro apoyo absoluto y total a Jon. Por eso hemos tomado la decisión inusual de publicar este post simultáneamente.
Jon, te agradecemos profundamente lo que haces.
1) En nuestro episodio reciente de Kapital con @joantubau, dedicado el ajedrez en la guerra fría, pudimos dedicar unos minutos a hablar de @GMJuditPolgar, @SusanPolgar y su increíble historia familiar. Mencionamos de pasada algo que nos llamó la atención a los dos. La presencia absurdamente desproporcionada de los húngaros en las ciencias y las artes del siglo XX.
Varios oyentes nos pidieron que desarrolláramos el punto. Vamos a ello. Usaremos como hilo conductor "The Martians of Science" de Hargittai. Hablaremos de historia, de instituciones, de teoría de juegos y de por qué el talento emigra. Lo saltearemos con guiños a Zweig y a Berlanga. Espero que salga bien la receta...
Maravillosa entrevista con Aramburu, con el que identifico en mucho, incluyendo el gusto por la vida creativa, monacal, organizada. Me quedo con dos cosas hermosas y poco habituales.
1. “Las víctimas tendrán en mi literatura una casa”
2.👇
https://t.co/0qLJ5IpEwj
En estos momentos el País Vasco, la segunda comunidad autónoma con PIB per cápita más alto de España, está recibiendo unos 6.500 millones de euros de transferencias fiscales netas anuales de las 15 comunidades de régimen común, todas excepto Madrid con PIB per cápita más bajo, porque no contribuye al déficit de pensiones contributivas y el ajuste del IVA está mal calculado (a propósito).
El que el País Vasco no contribuya ni un solo céntimo a cubrir el déficit de pensiones contributivas del País Vasco (déficit proveniente de una TIR excesiva de las pensiones contributivas; no los pensionistas vascos NO están recibiendo las pensiones que actuarialmente les corresponden sino un 45-60% más altas de media) no es "compromiso cívico compartido" es una tomadura de pelo escrita con la sangre de los guardias civiles muertos de Intxaurrondo.
Para que el País Vasco se normalizara y no hubiera muertos (o al menos no tantos), se firmó un concierto en 1981 y que se ha ido actualizando y que transfiere renta del resto de España, de los pobres a los que ya son más ricos.
A mí me daría repugnancia moral disfrutar de un nivel de vida más alto del que me corresponde por esos motivos, pero me imagino que llamarlo "corresponsabilidad fiscal" es más cómodo para dormir por las noches.
💥 La profunda perversidad del “principio de ordinalidad”.
Nada me preocupa más del reciente debate sobre financiación autonómica que la extensión de esta idea profundamente equivocada del “principio de ordinalidad”, sin consenso académico ni político, por mucho que algunos se empeñen en afirmar lo contrario.
📌 En su forma más sencilla, el “principio de ordinalidad” sostiene que si Pedro tiene más renta que María Jesús antes de impuestos y transferencias, también debe tener más después.
Aunque a primera vista suene razonable y “justo”, no lo es.
🔍 Ejemplo: Pedro gana 1.000 € más que María Jesús. Pero ella es madre soltera, con tres hijos, uno con necesidades médicas. Pedro está soltero, sano y sin cargas.
👉 ¿Debe Pedro conservar mayor renta neta solo por ingresar más?
🔁 No. María Jesús necesita superar a Pedro en renta post-impuestos. Porque lo necesita más.
🏘️ Lo mismo ocurre entre comunidades autónomas:
Si A tiene muchos más niños escolarizados que B, debe recibir más financiación, aunque eso “altere” el orden de renta entre A y B.
💡 El Estado del bienestar se basa en que uno paga según su capacidad y recibe según su necesidad. Si alguien está en contra de esa lógica, que lo diga. Pero que no se esconda detrás del principio de ordinalidad.
📉 Aún peor es la versión “fuerte” del principio de ordinalidad: que quien más paga también deba recibir más. Es decir, que Amancio Ortega reciba más del Estado que un jubilado sin ingresos. Esto sí que es demencial.
Y, sin embargo, ya ocurre: el nuevo impuesto bancario se reparte entre comunidades según el PIB. La justificación es que la actividad bancaria depende del PIB. El resultado: Madrid (y algo Cataluña) sale beneficiada. Madrid no necesita ese beneficio.
❗ ¿En qué pensaban los partidos de izquierda al votar este reparto? ¿O estaban cegados por castigar a la banca? ¿O simplemente no pensaron?
⚖️ Defender que demasiada redistribución desincentiva el esfuerzo es un argumento legítimo (yo mismo lo he hecho). Pero eso es muy distinto a defender el “principio de ordinalidad”.
❌ Digámoslo claro: no, no, y mil veces no al “principio de ordinalidad”.
#FinanciaciónAutonómica #EstadoDelBienestar #CupoCatalán #Ordinalidad
🎙️ Acaba de salir el episodio que grabé en mayo con el podcast “El Liberal”, junto a Miguel Ors, sobre mi libro La factura del cupo catalán con @frdelatorre:
https://t.co/AcnMrubq3U
📚 De todas las entrevistas que he dado en estos meses sobre este tema, esta es con la que más satisfecho he quedado. Miguel hizo preguntas muy buenas y me dejó responder con calma.
✨ Además, al estar grabada en vivo, resulta mucho más entretenida que las entrevistas en papel, que siempre pierden frescura y espontaneidad.
Creo que merece la pena escucharla si le interesa cómo veo las cosas en España.
El surrealismo kafkiano de la discusión de política económica española:
Salvador Illa acusa a la Comunidad de Madrid, que recibe del sistema de financiación autonómica 3.105 € por habitante (295 € menos que la media del sistema común), de acumulación “insolidaria”, para justificar que Cataluña, que recibe 3.822 € por habitante (422 € más que la media), reciba aún más.
En la “lógica” del PSC, la Comunidad de Madrid, que está por debajo de la media de financiación, es culpable; mientras que Cataluña, que está por encima, es víctima.
Por cierto, todo esto lo explicamos en detalle @frdelatorre en nuestro libro La factura del cupo catalán.
🗣️ Declaración institucional del CGPJ a la vista del debate suscitado sobre la sentencia 109/2025, de 28 de marzo, de la Sección de Apelación de la Sala de lo Civil y Penal del TSJ de Cataluña
This Draghi piece is a quiet indictment on the @EUCommission's failrue on its core Treaty mandate: "establishing the internal market" & ensuring "free movement of goods, persons, services and capital."
A thread with the facts adn saying the quiet part out loud
1/
Este Federer-Nadal no es tan recordado como la épico final de Wimbledon, pero aquí el juego fue incluso mejor, lo nunca visto.
Mirad el video y flipadlo.
Efectivamente, la negativa a deflactar de tarifas del IRPF es un impuesto adicional, como bien ha explicado el Gobierno a la Comisión Europea en su plan de ajuste fiscal.