🚨Jurgen Klopp on Lionel Messi in tears after the final whistle of the game against Egypt.
🗣️“He’s looking at the magical thing he has done again for the Argentine national team, he didn’t just cry because they won the game but because he created a historic comeback for his nation at the World Cup.”
“Seeing Messi share tears at the end of the game is emotional and heartbreaking at this point, you don’t see anyone doing it in world football right now at his age.”
“You just have to admit the fact that he’s the greatest footballer in the world before and now in the history of sport.”
"Si un funcionario tomó un crédito en el Banco Nación, la pregunta es si con eso mató gente"
Javier Milei dijo que "ese punto de la moral como política de Estado no está vulnerado" y se preguntó si "alguien perdió la libertad con eso".
No se puede creer este posteo del forista Núñez de hace 6 años, sujeto que hoy es funcionario del régimen de Milei, tanto en el area del Ministro Caputo como del Banco BICE donde es nada menos que director, todo estatal, y que además se hace dar desde el poder un crédito del Banco Nación, de 300 mil USD con plata del estado. Cómo nunca falla, que los que la van de moralistas terminan siendo los más corruptos.
Juan Luis Guerra decidió arriesgarse y cruzó su clásico con algo que nadie esperaba. Sting. Cantando en español.
Y aquí pasa algo raro: lo que no debería funcionar funciona. Y no solo funciona, emociona. Dos mundos completamente distintos en una misma canción.
¿esto es una joya inesperada o hay clásicos que es mejor dejar intactos?
hay gente escandalizándose por el chat filtrado del lobo medina arreglando partidos.
boquita el mas grande de todos los tiempos arreglaba partidos también directamente con la afa y quedó todo en la nada.
nunca pasa nada asi que no se ilusionen
El FBI dio a conocer que el hackeo a Jeffrey Epstein habría venido desde el Vaticano. Conversaciones entre Steve Bannon y Epstein revelaron mensajes donde no solo mostraban su profundo odio hacia la Iglesia Católica sino que hablaban de que había que voltear al Papa Francisco. Parece que el mejor ser humano fue decisivo en la desarticulación de una de las mayores redes de explotación sexual del mundo.
Mi hija me pidió que la cambiara de colegio.
Así. Sin lágrimas. Sin enojos. Sin rabia.
Solo se me acercó mientras yo preparaba la cena y dijo despacio:
—“¿Puedo estudiar en otro lugar?”
Le pregunté si había pasado algo.
Me dijo que no.
Le pregunté si no tenía amigas.
Me dijo que no sabía.
Entonces le pregunté si alguien la trataba mal.
Y se quedó callada.
Esa noche no pegué los ojos.
Al día siguiente inventé que tenía que hablar con la directora.
Pero en realidad fui a mirar.
Me quedé en un pasillo y esperé al recreo.
Y ahí la vi.
De pie junto a la verja, con el termo en la mano, mirando al suelo.
Un grupo de niñas pasó y se empujaron entre ellas riéndose.
Un niño le tiró el jugo en la blusa y salió corriendo.
Otra niña le sacó una foto escondida con el celular y la mostró entre risas.
Ella no dijo nada.
Solo apretó los labios.
Como si ya estuviera acostumbrada.
Pero lo que más me dolió no fue eso.
Fue ver que una profesora pasó justo en ese momento.
La miró.
Miró a los otros.
Y siguió caminando como si nada.
Como si mi hija fuera invisible.
Después escribí al colegio.
Les conté lo que ella me había insinuado.
Que en el aula le escondían los cuadernos.
Que en los pasillos le ponían sobrenombres.
Que en el grupo de WhatsApp se burlaban de sus fotos.
Me respondieron con la típica frase:
—“No se preocupe, son cosas de muchachos. Lo estamos manejando.”
Pero no hicieron nada.
Nada.
Esa tarde, al volver a casa, me preguntó bajito:
—“¿Ya lo pensaste?”
Le respondí que sí.
Y que no tenía que volver más a ese colegio.
No preguntó por qué.
Solo dejó su mochila en la esquina y respiró profundo.
Como quien por fin suelta un peso que llevaba cargando sola.
Ahora estudia en otro lugar.
Ni más grande.
Ni más moderno.
Solo más humano.
Donde la miran a los ojos.
Donde la llaman por su nombre.
Y donde no tiene que hacerse pequeña para no ser molestada.
Porque un niño —o una niña— no pide un cambio de colegio por antojo.
Lo pide cuando ya no puede más.
Y lo más desgarrador no es lo que hacen sus compañeros…
sino lo que no hacen los adultos que se supone debían cuidarla.
Y ojalá esto no fuera tan común.
Ojalá no fuera yo una de tantas madres que aprendió demasiado tarde.
Porque hay algo que nunca se olvida:
el día en que tu hija te pide, casi en susurros,
que la saques del único lugar donde debería sentirse protegida.
Historia anónima
🔥“ES INJUSTO LA SANCIÓN QUE LE DIERON A #INDEPENDIENTE. A EDUL LO SACARON DEL AIRE POR ORDEN DE CONMEBOL Y CHIQUI TAPIA, ESTAMOS EN UNA DICTADURA”.
🎙️Chilavert, durísimo con Conmebol y AFA por los incidentes contra U de Chile, en Fortineras Sin Filtro.
“Lágrimas”
Porque hasta acá llegué yo, muchachos. Terrible el testimonio que consiguió @sofifranzoia con la historia de Daiana y su padrino. A la pasión no hay con qué darle.