👉👉 En este Mundial vimos golazos, remontadas y hazañas...
Pero la lección más grande no la dio ningún futbolista.
La dio un periodista que espera horas en su silla de ruedas, con una sonrisa, por una sola pregunta 🥹🎙️
Y cuando Messi se detuvo a escucharlo... entendimos todo 🇻🇪💙👇
Se llama Emanuel "Manu" Gutiérrez, tiene 30 años y nació en Venezuela con parálisis cerebral. Pero si algo le sobra a Manu, es lo que a muchos les falta: pasión y perseverancia.
Tuvo que emigrar a Estados Unidos cuando la crisis golpeó a su país 🇻🇪 Se graduó de periodista, y cuando ningún medio le abrió las puertas... fundó el suyo propio. Sin televisora, sin patrocinadores, sin nada regalado, consiguió su acreditación y llegó al escenario más grande del fútbol: la Copa del Mundo 🏆
Y aquí viene la parte más hermosa de todas 🥹
Manu no trabaja solo. Su camarógrafo es su papá... un señor que jamás había tocado una cámara en su vida, y que aprendió solo, paso a paso, para poder grabar cada entrevista de su hijo 🎥💙 Mientras Manu pregunta desde su silla, su papá lo enfoca con orgullo. El equipo de prensa más pequeño del Mundial... y el más grande a la vez.
En la zona mixta, entre cientos de reporteros empujándose, Manu esperó horas por Messi. Y Leo lo vio. Se acercó, se inclinó hacia él y se quedó ahí, sin prisa, escuchando con calma cada pregunta y respondiendo con un cariño que le dio la vuelta al mundo 💙
Ha entrevistado a Messi, a Bellingham, a Pedri, a Enzo Fernández... Los gigantes del fútbol se detienen por él. Porque el respeto no se pide: se gana. Y Manu se lo ganó pregunta por pregunta 🎙️
Este domingo estuvo ahí, cubriendo la gran final.
Como siempre: con su papá detrás de la cámara y un sueño adelante.
Si existiera el Micrófono de Oro 🎙️✨ ya sabríamos quién se lo lleva.
¿Están de acuerdo? 👇
Una banda de rock llamada RPJ está tocando y el cantante ve a un niño con una pancarta que les pide tocar la guitarra. El cantante le pregunta:
-¿Realmente sabes tocar la guitarra?
- ¡Sí!
-¿Cuál es tu banda favorita?
- Guns N' Roses
Esto sucedió:
Life is too short to worry about little things. Have fun. Fall in love. Regret nothing, and don't let people bring you down. Study, think, create, and grow. Teach yourself and teach others.
Si prestas atención a los patrones de tu vida te darás cuenta de que todo siempre sale bien. Todo siempre te lleva a un destino mayor. Siempre creces y las cosas que crees que no puedes sobrevivir, de alguna manera divinamente las superas. Así es la vida. Siempre recuerda eso.
La gente ha sido inexplicablemente buena conmigo. No tengo enemigos, y si ciertas personas se han puesto ese disfraz, han sido tan bondadosas que ni siquiera me han lastimado. Cada vez que leo algo que han escrito contra mí, no sólo comparto el sentimiento sino que pienso que yo mismo podría hacer mucho mejor el trabajo. Quizá debería aconsejar a los aspirantes a enemigos que me envíen sus críticas de antemano, con la seguridad de que recibirán toda mi ayuda y mi apoyo. Hasta he deseado secretamente escribir, con seudónimo, una larga invectiva contra mí mismo. ¡Ay, las crudas verdades que guardo!
A mi edad uno debería tener conciencia de los propios límites, y ese conocimiento quizá contribuya a la felicidad. De joven pensaba que la literatura era un juego de variaciones hábiles y sorprendentes. Ahora que he encontrado mi propia voz, pienso que corregir y volver a corregir mis originales no los mejora ni los empeora.
Supongo que ya he escrito mis mejores libros. Eso me da una cierta satisfacción y tranquilidad. Sin embargo, no creo que lo haya escrito todo. De algún modo, la juventud me resulta más cercana que cuando era joven. Ya no considero inalcanzable la felicidad como me sucedía hace tiempo. Ahora sé que puede ocurrir en cualquier momento, pero nunca hay que buscarla. En cuanto al fracaso y la fama, me parecen irrelevantes y no me preocupan. Lo que quiero ahora es la paz, el placer del pensamiento y de la amistad. Y aunque parezca demasiado ambicioso, la sensación de amar y ser amado.
JORGE LUIS BORGES.
AUTOBIOGRAFÍA
EL ATENEO, Buenos Aires, 1999.
«Perdonar no significa negar el mal, sino impedir que genere más mal. No es decir que no haya pasado nada, sino hacer todo lo posible para que no sea el rencor el que decida el futuro».
- Papa León XIV