Me parece muy bien que España pida perdón a México, que devuelva lo que se llevó y recupere lo que dejó, pero es lógico que eso se haga en orden y que sea un movimiento mundial.
De esta manera, el alcalde de Sour, en Líbano, la antigua Tiro, tendrá que devolver a Tarsis, al sudoeste de la Península Ibérica, los miles de millones de euros que se llevaron en oro, plata y cobre.
Después que ayer me acusaran de “quejarme por redes”, tal vez sea el momento de plantear unas cuantas preguntas sobre el modelo de Ciudad y, por qué no, de Andalucía. Porque Sevilla no es más que la capital de una región atrasada del Sur de Europa que desperdicia su potencial.